Los gobiernos de la Argentina y de Bolivia acordaron hoy que en los próximos días se lanzará el llamado a Licitación Nacional e Internacional para la construcción del Gasoducto de integración Juana Azurduy y volvieron a diferir hasta el año 2021 la fecha de entrega de los 27,7 millones de metros cúbicos que ese país se comprometió a mandar diariamente a la Argentina.
Durante su estadía, Fernández de Kirchner entregó una copia del decreto que elevó a rango de generala a la boliviana Juana Azurduy, épica combatiente de la milicia en la lucha independentista contra la corona española en el siglo XIX.
‘Respecto a la obra, el inicio se prevé para junio próximo y su finalización está prevista para mayo de 2011, su costo se estima en torno a los 100 millones de dólares y será financiado por Enarsa e YPFB.
La cañería, que recorrerá 18 kilómetros en territorio boliviano y otros 32 en suelo argentino, transportará gas natural producido en yacimientos bolivianos hasta su inyección en el sistema de ductos del norte argentino, operado por TGN.
Los presidentes Cristina Fernández de Kirchner y Evo Morales presidieron en la ciudad de Sucre la firma entre las energéticas estatales ENARSA e YPFB de una extensión del Contrato de Compra-Venta de Gas Natural que se firmó en 2006, que dará impulso a la construcción del gasoducto Azurduy, para consolidar la integración energética bilateral.
La Agenda suscripta hoy determina fórmulas de precios a pagar por el gas -en forma semestral y en base a la evolución de una canasta de combustibles en el mercado internacional- y los volúmenes progresivos de suministro garantizado. La finalización del contrato fue establecida en el año 2026.
Al respecto, las entregas de gas boliviano serán de 7,7 millones de metros cúbicos diarios este año, con incrementos progresivos que llegarán a los 18 millones de metros cúbicos diarios en 2013/2014 y hasta un máximo de 27,7 millones de metros cúbicos diarios en 2021, según datos de la cartera de Planificación Federal.
Las dimensiones del ducto -de 36 a 30 pulgadas- permitirán aumentar el flujo de gas natural desde Bolivia hacia la Argentina, en principio hacia el sistema a cargo de TGN y luego conectará con el proyectado Gasoducto del Noreste Argentino GNEA, cuyo tendido se ha visto postergado en varias oportunidades por la imposibilidad de Bolivia de garantizar el suministro.
Las nuevas fechas de incremento de envíos del fluido se corresponden con los plazos calculados por el gobierno boliviano y las petroleras privadas que operan en ese país, por caso Repsol, para aplicar inversiones en el desarrollo de los yacimientos.
Al respecto, cabe consignar que la petrolera española anunció una inversión de 1.600 millones de dólares en el desarrollo de yacimientos para aumentar los volúmenes de producción del país. En la actualidad, la compaña realiza trabajos en el megacampo Margarita, en el bloque Caipipendi (en Tarija), donde se sabe que existen grandes reservas de gas, y será el principal proveedor al mercado argentino.
