En el Gobierno y los municipios coincidieron en que en febrero estará implementado en toda la provincia el sistema de patrullaje departamental que lanzó la gestión giojista los últimos meses del año pasado. De las 19 comunas, son 11 las que ya recibieron los móviles y en espera hay 8. En estas últimas, los intendentes aseguraron que en las próximas semanas tendrán disponibles los vehículos y que el mes que viene ya estarán recorriendo las calles.

El nuevo plan para reforzar los patrullajes se anunció en septiembre y se está poniendo en marcha en forma progresiva, a medida que las concesionarias despachan los móviles a los municipios. El primero en aplicarlo fue Rawson y después le siguieron Chimbas, Pocito, Rivadavia y Capital. En tanto que Santa Lucía, Ullum, Jáchal, Calingasta, 9 de Julio e Iglesia cuentan con los vehículos y según dijeron los jefes comunales la semana pasada, a fines de enero o principios de febrero los pondrán en la calles.

La incógnita está en el resto, es decir Albardón, Sarmiento, Valle Fértil, Zonda, Caucete, San Martín, 25 de Mayo y Angaco. Pasa que por falta de disponibilidad en el mercado automotriz, aún no les han entregado los patrulleros y todavía no han podido empezar a ejecutar el plan.

El ministro de Gobierno, Adrián Cuevas, calculó que en febrero estarán listos para sumarse y los intendentes dieron el mismo plazo.

“Nosotros estamos por recibir los patrulleros y, como mucho, el mes que viene vamos a estar trabajando”, aseguró el vallisto Francisco Elizondo. Su colega de Sarmiento, Alberto Hensel, señaló que los vehículos de su departamento “están siendo ploteados, en los próximos días los vamos a tener y estará todo listo no más allá de los primeros días de febrero”. Mientras que Pablo Santibañez, de San Martín; y el albardonero Juan Carlos Abarca hablaron incluso de estar en condiciones de salir a patrullar antes, porque han terminado los trámites administrativos y piensan poner los vehículos en la calles apenas los reciban.

La medida de la administración giojista es inédita, porque es la primera vez que los municipios tienen una intervención activa para ayudar a combatir la inseguridad. El Ejecutivo provincial les giró un monto de 10,8 millones de pesos para que compren un total de 128 patrulleros, que se distribuyen de acuerdo a la cantidad de habitantes, con un mínimo de 2 por cada comuna.

De los 128 patrulleros, hasta el momento han sido entregados 102, lo que representa el 79,6 por ciento. Y los que están pendientes para Albardón, Sarmiento, Valle Fértil, Zonda, Caucete, San Martín, 25 de Mayo y Angaco implican el 20,4 por ciento restante.

Los vehículos comunales se suman a los móviles policiales que ya están afectados a las tareas de patrullaje, pero se distinguen entre sí. Aunque están ploteados de manera similar y con los mismos colores, los primeros llevan el nombre del departamento al que pertenecen y los otros tienen el escudo policial y la denominación del organismo interno al que pertenecen.

Con la incorporación de los vehículos comunales, el parque automotor destinado combatir la inseguridad en San Juan tuvo un salto extraordinario en los últimos meses. La Policía contaba con 193 movilidades y en noviembre recibió 49 patrulleros nuevos que, sumados a los 128 de los departamentos, hacen un total de 370.

Las zonas a recorrer por los patrulleros municipales se definen entre cada intendente y el Ministerio de Gobierno en función de lo que dice el mapa de delito, atendiendo especialmente las zonas más conflictivas, y se van ajustando periódicamente para evitar las especulaciones de los delincuentes. Además, incluye un novedoso sistema de control: en cada departamento se eligen vecinos en forma rotativa para que acrediten si los móviles pasaron efectivamente por las cuadrículas que tienen asignadas.

El plan es una fuerte apuesta de la administración giojista por intentar contrarrestar el avance de la delincuencia y se suma a otras medidas adoptadas el año pasado. Por ejemplo, liberar a la Policía de trámites administrativos para destinar más efectivos a las tareas de vigilancia en la vía pública y crear un organismo público que se dedique a la lucha contra la droga.