Al cierre del encuentro en el que se analizó el documento de la Conferencia Episcopal Argentina de cara a la celebración de los 200 años del nacimiento de la patria, monseñor Alfonso Delgado dijo que "la Iglesia Católica entiende que no habrá Bicentenario gozoso mientras persistan tantas hermanas y hermanos nuestros que están como excluidos del bien común".

"No es que no tengan nada y carezcan de todo. Pero quizá sólo les brindamos chaucha y palitos, porque el centro de gravedad del país y sus responsables está puesto en otras cosas menos nobles y generosas", dijo.

Fue durante la presentación en el salón del Foro de Abogados del documento titulado "Hacia un Bicentenario en Justicia y Solidaridad", que la Conferencia emitió en noviembre del 2008, con fuertes críticas a la pobreza y la corrupción. Se convirtió en uno de los más severos de la Iglesia en la era kirchnerista.

La presentación fue con un auditorio matizado con una fuerte presencia política porque en la primera fila del salón estaba el gobernador José Luis Gioja acompañado por los 3 candidatos a diputados nacionales del Frente para la Victoria, Daniel Tomas, Margarita Ferrá y Edgardo Sancassani. Una fila atrás estaba Miguel Martín Martín, presidente del partido Convicción Federal, del rawsino Mauricio Ibarra, quien también es candidato para el 28. Además estaban el senador César Gioja, ministros y funcionarios del Gobierno, intendentes, empresarios, gremialistas y algunos jueces.

Para despegar el encuentro con las próximas elecciones legislativas, monseñor Delgado aclaró al comenzar a hablar que la presentación del documento estaba programada desde diciembre, y "procuraba tomar distancia de los comicios de este año, para que a nadie se le ocurriera pensar en connotaciones eleccionarias".

"Luego el establishment político argentino hizo el cambio que conocemos. Pero el apuro comicial transita por un carril distinto del camino de la serenidad y del alcance de estas propuestas", dijo.

Incluso estaba prevista la visita del titular de la Comisión Episcopal de la Pastoral Social, Jorge Casaretto, "pero por tratarse de un obispo cuya sede está en otra provincia, era más delicado venir después de los comicios". Esa fecha es el 10 de agosto.

"Sacar conclusiones desacertadas de estos aportes sería un gran desenfoque y un gran desacierto", advirtió el arzobispo.

Monseñor dijo que hay que pensar "en una Argentina donde se promueva el bien de todos, donde todos podamos gozar de los mismos derechos realmente ejercidos, donde no haya más ciudadanos que simples y sufrientes habitantes, donde nadie esté excluido de los beneficios que puede y debe brindar nuestra sociedad".

Previo a la exposición de monseñor Delgado, integrantes de la Comisión Arquidiocesana de Justicia y Paz (CAJP), que preside Héctor Allende, analizaron el documento de los obispos (ver página 5).

Y al término del encuentro, el gobernador Gioja dio su parecer sobre la postura de la Conferencia Episcopal.

"Nos vamos con el compromiso de trabajar mucho para que incluso las observaciones que se hicieron puedan ser resueltas en un ámbito de mucho diálogo, de no sentirnos dueños de la verdad, de mucha apuesta y compromiso y de pedir también que haya mucha política, desterrando todos los vicios que esta tiene", dijo. Y concluyó expresando que "debemos dejarnos de ser sectarios, de encerrarnos en nosotros mismos y de defender kiosquitos y posturas que tengan que ver con una parcialidad".