El Gobierno comenzará a materializar la semana próxima la convocatoria al diálogo que lanzó la presidenta Cristina Fernández para los referentes de la oposición y los sectores económicos y sociales. Y también arrancará la ronda de consultas y definirá una metodología para avanzar hacia una reforma política.

"Estamos esperando las instrucciones de la Presidenta sobre los trazos y lineamientos que tendrá la convocatoria", confió una alta fuente gubernamental.

Los encuentros se llevarán a cabo desde la Jefatura de Gabinete y desde el Ministerio del Interior y se espera el regreso de Fernández de Kirchner el lunes de la villa turística de El Calafate para iniciar la ronda de diálogo.

En esta nueva etapa que se abre tras la derrota electoral en los comicios legislativos, el Poder Ejecutivo también reforzará la relación con el Congreso Nacional.

El nuevo jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, prometió que cumplirá con los informes mensuales que debe dar en el Parlamento, según lo dispuesto por la Constitución, algo que no efectuaron al pie de la letra sus antecesores.

Fernández ya tiene agendado para el lunes una reunión con el secretario de Relaciones Parlamentarias, Oscar González, a quien confirmó en el cargo, para conversar sobre cuestiones relativas a la relación Ejecutivo-Legislativo, dijeron las fuentes.

En cuanto a la reforma política, será el Ministerio del Interior quien lleve adelante las discusiones y reuniones con los diferentes sectores del oficialismo y de la oposición, así como de especialistas en el tema y otros referentes extraparlamentarios.

"En los próximos días vamos a iniciar un camino de consultas y definiremos una metodología que redunde en mayores beneficios para los proyectos que enviemos al Parlamento, sin ningún tipo de especulación", prometió el ministro Florencio Randazzo, en declaraciones radiales.

El oficialismo impulsa la concreción de elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias para que los ciudadanos puedan elegir a los candidatos que se presentarán en los comicios siguientes.

Respecto del Consejo Económico y Social, una idea que la propia jefa de Estado había lanzado al comienzo de su gestión, en las esferas gubernamentales también se está estudiando la forma en que se instrumentará.

Randazzo sostuvo además que hay una "necesidad de fortalecer las instituciones, y entre las instituciones algunas de las más importantes son los partidos políticos. Hubo un intento de reforma después de la crisis de 2001 que no se llevó adelante finalmente, porque la Argentina estaba en emergencia y hubo otras prioridades".

Agregó que esta previsto "reforzar la relación con los integrantes del Congreso Nacional" y subrayó que "en este momento de más diálogo y mayor consenso y con un trabajo más integrado vamos a reflotar en corto plazo el Consejo Social, así como una apertura comunicacional".

Por su parte, el ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, Julio Alak, sostuvo que el diálogo "va a darle color a esta segunda etapa de su gestión".

En este marco, el funcionario indicó que la Presidenta instruyó a todos los ministros a "estar abiertos a cualquier sugerencia de la oposición".

"A mí me dijo claramente, como ministro de Justicia, Seguridad, que hay que escuchar a todos, hay que visitar a todos y estudiar a fondo todas las propuestas de la oposición y de los diferentes sectores porque, si encontramos en ellas riquezas y valores, los vamos a transformar en normas y modificaciones de normas", relató.