La CTA de los Trabajadores, que conduce Hugo Yasky, y la CTA Autónoma, que lidera Pablo Micheli, dieron un nuevo paso hacia la unidad de las dos centrales. Durante este año decidirán y actuarán en conjunto, lo que será la antesala de la unificación definitiva, que se concretará el próximo año.

 

El acuerdo de unidad se resolvió luego de un plenario realizado en la sede de la CTA de los Trabajadores, donde estuvieron las autoridades de las dos centrales. Allí acordaron desarrollar una unidad en la acción de aquí en más y concretar la reunificación en el 2018, cuando vencerán los actuales mandatos de Yasky y de Micheli.

 

 

 


Yasky consideró este viernes que una de las razones fundamentales de la unificación fue "la agresiva política" aplicada por la gestión del presidente Mauricio Macri. "En las dos CTA el peso de los trabajadores estatales es fuerte y ahí es donde golpeó primero el Gobierno. Eso nos hizo converger en los mismos actos, en las mismas acciones, y ahí seguimos caminando juntos", aseguró.

 

"La agresiva política del gobierno deMacri el año pasado hizo que convergiéramos en una serie de actos. La voluntad es que esto que fue unidad en la acción ahora se exprese en los ámbitos de resolución", añadió.

 


Con respecto al acuerdo, Yasky indicó que "cuando se venzan los mandatos, en septiembre de 2018, la conducción va a salir de una mesa unificada y a partir de ahí va a haber una sola conducción, funcionando en una sola sede y con un solo estatuto".

 

Por su parte, Micheli explicó que "va a haber un acuerdo programático" hasta 2018, que es cuando vencen los mandatos dentro de las centrales, por lo que puntualizó que por ahora se encuentran "en un proceso de unidad de acción".

 

Micheli destacó la importancia de juntarse con su par de la CTA "para unir fuerzas y de ahí poder discutir con el Gobierno un espacio institucional" ya que, cuestionó, "antes teníamos alguna forma de llegada al ministro de Trabajo, ahora el diálogo está absolutamente cerrado".

 

Los dos líderes de la CTA confirmaron que las dos centrales sindicales marcharán el próximo 7 de marzo junto a la CGT. El reclamo se centra en el malestar de los gremios por los crecientes despidos.