1- El testimonio de José Luis Gioja

�Aunque tenía la opción de declarar por escrito, Gioja decidió dar su testimonio en junio del año pasado. Y a lo largo de casi tres horas relató el horror y los padecimientos que vivió tras su detención, el 30 de marzo de 1976, hasta su liberación, el 3 de enero de 1977. Contó de la tortura con picana, de la vez que le pasaron un arma y le dijeron que se pegara un tiro, hasta cuando le hicieron creer que tenían a su esposa.

2- Una víctima, violada durante su detención

�”Era como un chiste, una broma, un pasatiempo de esa gente”, dijo María Cristina Anglada al relatar la violación de la que fue objeto por un grupo de 4 ó 5 hombres en lo que cree que era el RIM 22. Su testimonio, en febrero de este año, fue uno de los más crudos durante el juicio.

Después del brutal ataque, en el que ni siquiera pudo defenderse, contó que “me lavaron, me pusieron un camisón y a los pocos días me llevaron al Penal de Chimbas”.

Después vendrían los interrogatorios, siempre encapuchada y con las manos atadas a su espalda.

3- Intento de apriete a un periodista

�En noviembre del año pasado, el militar retirado Gustavo De Marchi, intentó intimidar al periodista Claudio Leiva al término de una audiencia. Con la expresión “esto no es una amenaza pero escribí bien, vos tenés familia y en algún momento voy a salir”, el imputado de delitos como la detención y torturas, quiso presionar al periodista para que publicara dos escritos que había presentado ante el Tribunal. Por el hecho fue radicada una denuncia ante la Fiscalía General del TOF.

4- Un equipo de psicólogos en el proceso

�Por el trauma que les genera tener que revivir en carne propia el horror de las torturas y hasta el temor por sus vidas que generó la dictadura, en el megajuicio hay un equipo de psicólogos que asesora a las víctimas para poder superar la experiencia. Es que el relatar ante los jueces los hechos, y ante la mirada de quienes están acusados de haber sido sus captores, suele ser una vivencia a la que no todos están preparados. El equipo está coordinado por Luis Azócar.

Un ataque sexual a mujer indefensa

�“Dale, ahora te toca a vos”, escuchó que uno de los torturadores le decía a otro en una sala de la vieja Legislatura, casi al lado de donde se encontraba él, mientras violaban a una mujer. Pero Belisario Albarracín Smith nunca quiso saber su nombre. “Fue muy fuerte para mí”, dijo.
El exestudiante relató que de todas las cosas que le tocó ver e incluso que le hicieron a él en carne propia, esa violación fue la experiencia más difícil que vivió.