Quedó en el centro de la tormenta por la carta en Facebook que le dedicó el ex superministro kirchnerista Julio De Vido, con durísimas acusaciones y un manto de sospecha por la obra pública en San Juan. Su gestión está en la mira por los presuntos sobreprecios en la ART de los estatales. A nivel nacional, se encuentra en el medio de la encrucijada por la renovación del peronismo, en el que insiste en defender a Cristina Fernández cuando los gobernadores se despegan. Por primera vez, José Luis Gioja habló luego del misil que le lanzó De Vido y lo hizo en el programa “A todo o nada” de Radio Sarmiento.

-¿Está enojado por la comisión para investigar la obra pública?

-No, para nada, al contrario.

– ¿Y que Uñac le haya dado el OK a esa comisión?

-Me parece justísimo porque además estoy totalmente de acuerdo. Si hay algo que reivindico de 12 años de gobierno es que los sanjuaninos recuperamos el orgullo. Ahora, en lo que no estoy de acuerdo es que, por ejemplo, se ponga en duda el tremendo valor, después de 28 años, de técnicos de todo tipo, funcionarios de todos los niveles, ministros, todos.

– La duda la sembró De Vido...

– Bueno, pero de eso no voy a hablar. Traje un libro en el que está gran parte de la obra que pudimos hacer y que puede ser una gran guía para lo que van a hacer en la comisión investigadora. Pero que investiguen también la obra municipal que hicimos porque (Enrique) Conti fue intendente, porque…

– ¿Pero no funcionan los organismos de control y por eso hay que crear una comisión?

– Hay una tendencia demagógica a hacer de la denuncia una forma de hacer política que en el país está muy bien usada por Carrió, por Stolbizer.

– Pero es diputado nacional, ¿por qué no se presenta en la Justicia?

– He pedido una interpelación en ese momento y también a Aranguren y a Caputo por esto de las empresas offshore que tienen ahí y resulta que ellos eran dueños y es la que más ha comprado en el Ministerio de Energía combustible y demás. Y el pobre De Vido está metido.

– ¡¿El pobre De Vido?!

– Sí, para mí.

“Si lo ponen en duda, queremos que se audite todo, obra pública municipal y provincial. Van a trabajar mucho, porque es mucha”.

– ¿Por qué?

– Porque lo que se ha hecho con él es absolutamente injusto. No se puede condenar a nadie de la forma que lo hicieron.

– No se está condenando a nadie. La prisión preventiva es una figura contemplada en el Código Penal…
– Mire, le voy a contar una anécdota. Año 76, por supuesto que a mí me mandaron de vacaciones, en cana 10 meses. Nos traían de vacaciones largas forzadas. Nos paseaban para que la gente dijera “ojo que si ustedes hacen algo miren lo que les va a pasar”. Para atemorizar y hoy cuando hacen los shows mediáticos, ¿usted cree que es legal? Resulta que lo van a detener y lo están filmando. Y a los tres minutos ya está en todas las redes y nadie sabe quién es. Cuando al que delinque lo sacan con la cara tapada en San Juan.

– ¿Usted está comparando lo que le pasó a usted en la dictadura con lo de De Vido?

– ¡¿Cómo no voy a poder comparar?! Si le mandaron tanques a la casa de De Vido para detenerlo y él estaba en tribunales. La detención de De Vido tiene similitudes. Porque eso es para mostrarle a la gente lo que le va a pasar, a los opositores, a todos.

– ¿Cree que puede llegar a terminar preso como De Vido?

– De ninguna manera. Tengo la conciencia muy tranquila. Ahora, sí hay una persecución sistemática, velada, inducida por los medios.

– ¿Usted o alguien de su administración se quedó con plata de la obra pública?

– Me está ofendiendo…

– No, es una pregunta… 

– Está ofendiendo mi inteligencia, no soy tan pelotud… perdóneme. Hacerme esa pregunta es como preguntarle a un niño si quiere un caramelo. Por eso no se la contesto.

– ¿Sí o no?

– No. Me está ofendiendo. Yo he hecho todo conforme a derecho, todo controlado…

– Llegado el momento, lo tendrá que demostrar…

– Por todos los organismos del Estado, con los controles previos de los fiscales que hay en cada una de las reparticiones que dependen de la Contaduría de la Provincia. Y los posteriores que hace el Tribunal de Cuentas. Y poner hoy en duda eso…

– De Vido lo puso en duda…

– No, De Vido no. A ver, están creando un clima…

– ¿Quién está creando un clima? La carta está dirigida a usted…

– He salido por 10 medios nacionales y ninguno me ha preguntado por… ustedes están instalando el tema.

– Pero usted representa una cosa a nivel nacional y otra a nivel provincial.

– Pero me parece bien si ustedes dudan. Duden…

– No estaríamos hablando hoy si no hubiese sido por la carta de De Vido.

– Estoy feliz que hagan la comisión investigadora y le voy a llevar a cada diputado un libro de la Segunda Reconstrucción en obra pública que puede ser una guía para que empiecen.

– ¿Pone las manos en el fuego por su equipo?

– Totalmente. Porque ponerse a ver un plano de obra de hace 28 años y dedicarse a laburar y sacar una obra como la del Centro Cívico… capaz que había alguna cosa, pero…

– ¿Cómo “capaz que había alguna cosa”?

– Capaz que puede haber habido que se comieron un paso…

– ¿Qué paso se comieron?

– No sé, ponele que el expediente, el plano, en vez de aprobarlo acá se aprobó allá…

– Explíquelo porque parece que sabe pero no lo quiere decir…

– No, no sé. No estoy en la cosa chica. No estaba en todos los temas, pero te imaginás que… a ver, cuando asumimos y dijimos “qué hacemos con los diques”. Había un terraplén que tenía, no sé, 30 metros y había el desvío. Aquí no vino Odebrecht, ni Iecsa, Báez, López, ni ninguno de los que están…

– No, pero vino Dragonetti. ¿Se lo impuso el kirchnerismo?

– No, de ninguna manera. En los diques, recuerden que es una obra, una concesión con subsidios, en la década del ’90, creo que fue en el “’97.

– ¿Por eso no se licitó?

– Obviamente, porque se licitó en ese momento. Cuando llegamos era un mar de denuncias: entre las empresas, denuncia contra la Nación en el CIADI de una empresa mexicana que participaba y había denuncias de empresas contra la provincia.

– ¿Y usted tuvo que hablar con los actores para que no se levanten las demandas?

– No, entonces le tomé la posta y le dije que iba a hacer un acta con todos los actores, donde nos comprometemos a resolver. Pero le marqué que me firmara que si lo resolvía, me diera un plazo. Creo que me dio 180 días y con los actores firmamos. Los actores eran AES, en tres empresas subsidiarias; ICA, que después era una mexicana CPC; después estaban los rusos, Power China y lo que vino de Power China, que eran los que estaban haciendo las turbinas y estaba Panedile. Todas peleadas entre sí. Y unas porque habían rescindido el contrato porque después se lo dieron, así, tomado de los pelos. Antes de que asumiéramos, en los Tribunales de San Juan en el CIADI contra el país y entre ellas cruzadas en el Juzgado Federal porque fijaban domicilio en Buenos Aires, o sea, era un verdadero quilombo.

– ¿Por qué no licitaron una vez que los actores habían abandonado los litigios?

– Porque esa obra había sido licitada y porque precisamente los reclamos judiciales eran por esos intereses, entre unas y entre otras. Porque el gobierno anterior se la quiso dejar a una, entonces, la otra le inició juicio.

– ¿Acosta se lo quiso dejar a Cartellone?

– No. Después Acosta hizo un contrato solamente que no lo aprobó ni siquiera por decreto con Cartellone y con Pescarmona, que hace turbinas en Mendoza. Cuando ya se le había pagado a Power China, que después se llama Power Machine, cambia de nombre pero eran los rusos y querían que los sacaran del medio y ya habían pagado, las turbinas se estaban haciendo. Entonces había intereses y las formas de arreglar eran precisamente buscar una ecuación legal, legítima, que la aprobaran las leyes y los organismos de control de San Juan y de la Nación, porque esto lo armamos con Lavagna para que pudiese funcionar.

– Entonces, sí se podía licitar…

– Se podía licitar si teníamos toda la plata pero…

– Pero, ¿usted pudo haber licitado?

– No, no pude licitar.

– ¿Por qué?

– Porque no tenía la plata. Porque recuerde que era una concesión, o sea, que habían traído un poco de recursos, entonces estaban depositados y habían hecho un fideicomiso.

– Que era la plata que Dragonetti quería pagar el sueldo a los estatales…

– Pagaron unos sueldos de los estatales. Yo no me puse a investigar porque nunca pierdo tiempo mirando para atrás, siempre mirando para adelante.

– Pero es su deber…

– No, el deber es de los organismos de control.

– ¿No se los pidió en su momento?

– No. Los organismos de control que controlen lo que quieran. Yo no soy botón, no soy ortiva como dijo algún compañero. Yo me dedico a trabajar y le dije a mi equipo “muchachos, miremos para adelante”.

– Pero, ¿ser botón para ustedes es revisar la legalidad de las cosas que se han hecho?

– No, ser botón es hacer denuncias demagógicas que nada tienen que ver con la realidad.

– ¿Entonces De Vido es un botón?

– Eso lo dice usted.

– No, es una pregunta…

– Los organismos de control son los que tienen que fijar las pautas y decidir cómo se hacen, porque si no, no estamos en un Estado de derecho.

– Hubo un fideicomiso del cual se sacó plata para pagarle a los empleados estatales. Eso ya es una irregularidad.

– Pero se justificó. Los organismos de control lo aprobaron…

– ¿A De Vido hay que expulsarlo del PJ?

– No. De ninguna manera.

– Pero De Vido dijo que “sería un honor que me haga expulsar del partido si piensa que soy un corrupto. Hágalo, no se abstenga de vuelta”…

– No pienso que es un corrupto y por eso creo que no hay motivos para expulsarlo.

– ¿Está ofendido por lo de De Vido?

– No me siento ofendido, me siento triste. Porque creo que no es así. De todas maneras, lo entiendo perfectamente. Sé lo que es estar privado de la libertad. Mucho menos después del show que hicieron. Fíjese que todos los shows son los jueves o los viernes, siempre, para que esté el fin de semana instalado. Lo mismo hacían los militares paseándonos por la plaza.

– ¿Compara el gobierno de Macri con la dictadura? 

– No comparo, digo hechos.

– ¿Se sintió traicionado por Uñac?

– No. De ninguna manera. Él quiso hacer su equipo y tener su impronta. Me parece bien.

– ¿Por algún otro peronista?

– Sí. Hay algunos que se pasan de vivos.

– ¿Quiénes?

– No. Dejelo ahí.

– ¿Acá en San Juan?

– Sí. Pero el problema con los compañeros los discutimos con los compañeros.

– ¿Quiere ser candidato en 2019?

– La verdad que no lo sé.

– ¿No lo descarta?

– No lo descarto ni lo afirmo.

– ¿Se ve como candidato a intendente en Rawson? 

– Si quisiera ser candidato a intendente, para eso peleo para ser gobernador, si es lo mismo.

– Pero no lo descarta.

– En política aprendí, sobre todo después de la segunda reelección, que nunca hay que decir nada, porque las cosas pueden pasar.

– ¿Ve al peronismo encaminado a la renovación y reconstrucción?

– El peronismo tiene que reconstruirse y renovarse.

– ¿Se ve adentro o afuera de ese esquema? 

– Me veo adentro.

– Entonces no hay renovación…

– Pero verse adentro no es que usted va a llevar la batuta. Perón decía que renovar no es tirar un viejo por la ventana todos los días.

– ¿Uñac debe encabezar esa renovación?

– Uñac es parte necesaria de esa renovación.

– Usted es el presidente del peronismo a nivel nacional…

– Sí, y estamos buscando variantes. Hay una gran incógnita que se va a resolver en 15 o 20 días que es el peronismo de la provincia de Buenos Aires. Las crisis tienen etapas y las vamos a ir superando.

– ¿No tiene que llamar a elecciones dentro de poco?

– No. Hasta 2019, pero todo se puede conversar. Yo se lo he dicho a los compañeros, mi única función es tratar de unir a todo lo que se pueda unir.

– ¿Cristina también va a estar en ese armado?

– Creo que sí.

– ¿Usted la quiere adentro del PJ?

– Todos hacen falta adentro, porque todos tiene algo que hacer. Quiero un peronismo organizado con todos los actores y Cristina tiene 3,5 millones de votos en la provincia de Buenos Aires.

– Los gobernadores viene insistiendo que Cristina ya fue, Uñac incluido, pero usted opina distinto…

– Es una opinión. Creo que ella va a ser senadora y vamos a ver qué quiere hacer. Hoy es una actora importante.

– Se lo ve muy lejos de Uñac en ese tema…

– Estoy tan cerca de Uñac como lo estoy de cualquier peronista. Uñac tiene que gobernar San Juan y lo está haciendo bien. Él tiene su impronta, hace sus cosas, ha elegido a sus amigos y a su equipo. Hay que respetarlo. Nosotros lo elegimos a él.

– ¿No descarta competir con él?

– Futurología no hago.

– Defina algunas figuras políticas con una palabra si quiere:

Cristina…

– Mucho temple.

– Urtubey.

– Es un compañero que tiene una visión distinta, pero que no deja de ser peronista.

– Macri.
– Es un impostor o, en todo caso, un mentiroso. Es alguien que entró diciendo algo y después no hizo lo que prometió.

– Uñac.

– Es un tipo con futuro y vocación, y un compañero.

– Pichetto.

– Es un amigo. Él fue vicepresidente del bloque cuando yo tuve que asumir de urgencia la presidencia de la bancada en el Senado. Y cuando pasé a ser presidente provisional y vicepresidente de la Nación, él quedó como presidente de bloque y desde entonces está al frente.

– De Vido.

– Un compañero.

– Massa.

– Es un compañero que equivocó el camino. Porque las anchas avenidas del medio no existen.

 

 

“En la ART, es probable que licitar hubiera sido más transparente”

 

– ¿Por qué no licitó el seguro para los empleados estatales?

– En 2004 San Juan estaba incumpliendo la ley porque no podía tener autoseguro y tenía una especie de autoseguro. En ese momento lo más conveniente era contratar con Entre Ríos a través de un acuerdo provincia-provincia.

“Si todas las variables del justicialismo hubiesen estado unidas, superábamos el 50 por ciento en el país”.

– ¿Por qué era lo más conveniente?

– Porque eran los valores más baratos.
 
– ¿Usted comparó precios?

– Sí, por supuesto. En esa época y hasta el 2009 era monto fijo, no era porcentaje de la masa salarial. Lo que se aseguraba tenía un monto y era muy poco.
 
– Pero los valores eran muy altos…

– No eran muy altos.

– ¿Y por qué se licitó ahora y la misma empresa se presentó con dos o tres veces valores por debajo de lo que venía cobrando?

– No soy especialista, pero se lo voy a explicar. La ley de ART, en diciembre de 2015 o enero de 2016, antes que se licite, se modificó y se le dio algunas ventajas a las compañías de seguro, limitó esto de la indemnización tope. Además permitió el autoseguro con lo cual bajaba considerablemente los montos de las empresas. Por eso bajó el IAPSER, además la siniestralidad era distinta.

– ¿No es más transparente hacer una licitación para que haya competencia entre los oferentes y usted como administrador lograra un valor, a lo mejor, todavía más bajo?

– Es probable que licitar hubiera sido más transparente.

– Entonces, ¿por qué no lo hizo?

– Porque lo que teníamos a mano era legal.

– Ahora hay una investigación en la Justicia. 

– No hay una investigación en la Justicia. Hay un expediente, una denuncia y están juntando antecedentes.