El Gobierno provincial enviará esta semana, podría ser entre hoy y mañana, un proyecto de ley para modificar el Código Tributario y gravar con el impuesto a los Ingresos Brutos a las bodegas que utilicen vinos importados de Chile para fraccionar, según confirmó ayer el gobernador Sergio Uñac. La medida busca desalentar el ingreso de caldos del vecino país, tal cual ya lo ha hecho una empresa mendocina, porque se trata de una maniobra para bajar los precios en el mercado local, que impactaría sensiblemente en la próxima vendimia. El tributo es del 3,6% sobre las ventas, contando el adicional del Lote Hogar.
“La intención es gravar sólo a los que importen vinos de otros países para fraccionarlo o procesarlo en San Juan”, dijo ayer el mandatario local en declaraciones a la prensa. Una vez ingresada la iniciativa a la Legislatura provincial, en la que el oficialismo tiene mayoría, por lo que se descarta que será aprobada sin inconvenientes, será debatida en comisión y la intención oficial es que sea tratada en la próxima sesión ordinaria, prevista para el próximo jueves. Según fuentes parlamentarias, esta semana no está previsto que los diputados sesionen.
La noticia de que la mendocina RPB, una de las grandes fraccionadores de la región, había decidido importar unos 10 millones de litros de vino de Chile, de los cuales efectivamente han ingresado hasta ahora 400.000 litros, según fuentes del INV, impactó en el mercado regional porque la maniobra podría incidir en los precios, que se han venido tonificando en los últimos tiempos.
Precisamente la maniobra, según fuentes del sector, busca tirar los precios para abajo, cuando está próxima a iniciarse una nueva vendimia y todavía no hay precios para el kilo de uva.
La decisión de gravar la importación de vinos fue acordada entre los gobiernos de Mendoza y San Juan. Cuando el gobernador Uñac estuvo la semana pasada en Canadá, en viaje de negocios para promocionar los productos locales, se comunicó telefónicamente con su par mendocino, Alfredo Cornejo, y juntos diseñaron la estrategia que ya tuvo un paso inicial en la vecina provincia (ver aparte). La intención es que ambas provincias apliquen gravámenes similares porque si una jurisdicción lo hace y la otra no, las fraccionadoras podrían ingresar los vinos al mercado por la que no disuada la maniobra.
Hasta ahora, la decisión de gravar con Ingresos Brutos a las operaciones con vinos importados, que hasta ahora estaban exentas, es la primera de las medidas en gestación, pero no es la única que está evaluando el Gobierno sanjuanino. Según dijo el ministro de Hacienda, Roberto Gattoni, la otra acción que está en estudio es quitarles a los establecimientos que importen caldos el beneficio de la ley de fraccionamiento de vinos en origen. Es un régimen que entró en vigencia en enero de este año para apoyar a las bodegas que envasen en la provincia con certificados de créditos fiscales, que les sirven para cancelar tributos locales.
Si bien hasta ahora la fraccionadora mendocina ya ingresó los primeros 400.000 litros al mercado, todavía no ha envasado un sólo litro porque la operación es compleja.
Mendoza. Según consignó el diario Los Andes, la Cámara de Diputados de Mendoza dio media sanción a un proyecto para aplicar un gravamen del 4% a las operaciones con vino importado, que sea fraccionado o comercializado. Como la vecina provincia tiene sistema bicameral, falta la ratificación del Senado.
