"No tenemos derecho a decir Patria si hay un solo niño con hambre". No lo dijo ningún dirigente en campaña electoral. La expresión, muy aplaudida, fue del presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Biolcati, al inaugurar la exposición ganadera e industrial en Palermo, que contó con marcada presencia de dirigencia opositora y ausencia del oficialismo.
Ante la proximidad del Bicentenario, el dirigente también apeló a Belgrano, San Martín, Sarmiento y Mitre, acaso la línea ideológica sostenida por el liberalismo argentino. "La Patria nos define y nos da un ser", dijo, y también volvió a reanimar una cara realidad de Argentina: "El granero del mundo" que, según Biolcati, ahora es víctima de la "voracidad del Estado".
"El campo reclama y dialoga", afirmó el dirigente en el acto, durante una mañana fría y con un sol que balbuceaba por entre las nubes, cuyo escenario no tuvo el contenido electrizante del año pasado, ocasión en la que habían abundado banderas contra el gobierno y a favor de vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, que con su voto no positivo tiró abajo el proyecto de retenciones del Gobierno.
A pesar de ello, el vicepresidente se las arregló para arrancar a su favor un sonoro aplauso del público porque mandó una carta de respaldo a los ruralistas, que fue leída en Palermo.
No sólo las apelaciones del presidente de la SRA a terminar con el hambre arrancaron aplausos, sino también aquellos trozos del discurso referidos a la situación del sector: "El campo no es una mansa vaca lechera que se deja ordeñar para cubrir políticas equivocadas".
O también cuando habló de "un Estado depredador" arrancó fuertes aprobaciones, mientras que los invitados morigeraban los efectos del frío con mate, café y trocitos de bizcochuelo servidos por apuestas señoritas de uniformes rojos y azules.
Ese palco se pobló de los clásicos invitados especiales, embajadores, empresarios, y dirigentes agropecuarios; funcionarios macristas, diputados de Unión-Pro, además del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri; y el gobernador de San Luis, el peronista Adolfo Rodríguez Saá, quienes también saborearon sus cuotas de aplausos.
También se acercó hasta Palermo el diputado electo por Unión PRO, Francisco de Narváez, uno de los símbolos que admiten los ruralistas de la derrota de Néstor Kirchner el pasado 28 de junio.
Los presentes no pararon de escuchar tantas apelaciones a la ‘Patria’, como así también el enfático llamado de Biolcati por un país donde no haya "ni un solo argentino con hambre" o que "hay hermanos nuestros enfermos de pobreza".
Biolcati desempolvó a escritores e incluso había comenzado con una cita de ‘La Vuelta del Martín Fierro’: "Es la memoria un gran don/ calidá muy meritoria/ y aquellos que en esta historia/ sospechen que les doy palo/ sepan que olvidar lo malo/ también es tener memoria". Así sonaron los primeros aplausos. Las pródigas apelaciones a la ‘Patria’ también incluyeron citas de Jorge Luis Borges y de José Martí, el poeta cubano.
Entre mugido de toros y vacas, Biolcati seguía leyendo su discurso en el que si bien no confrontó directamente con el gobierno, realizó advertencias y se preguntó dónde están los 30 mil millones de dólares aportados al Estado por el campo.
En el llamativo discurso, el presidente de la SRA se preguntó: "Cómo puede ser que haya familias revolviendo tachos de basura cuando el campo es una fábrica de alimentos".
