Ni bien cerraron las elecciones, en Buenos Aires, tanto Cambiemos como el kirchnerismo distribuyeron informalmente encuestas a boca de urna que los señalaban como ganadores.

 

Tanto el Gobierno como la oposición aseguran que para conocer el resultado habrán de pasar varias horas, ya que el escrutinio bonaerense, además del volumen de votantes y la dispersión territorial, es uno de los más complicados del país en este turno electoral, porque se elige senador nacional (algo que ocurre sólo en otras siete provincias), y también cargos legislativos provinciales y municipales.

 

La incógnita comenzará a develarse desde las 21, cuando la Dirección Nacional Electoral comience a difundir los primeros datos oficiales.

 

En la Capital Federal, las proyecciones no fueron tan controversiales: todos los espacios políticos esperan un triunfo de la lista de Diputados que encabeza Elisa Carrió. Más disputados está el segundo puesto, donde pelean la boleta de Martín Lousteau y la sumatoria de todos los candidatos del kirchnerismo, entre los cuales el más votado en las encuestas a boca de urna era Daniel Filmus.

 

En Córdoba, el segundo distrito más poblado del país, con 2.885.715 electores empadronados, el Gobierno aseguraba esta tarde que los sondeos del día lo ponían a las puertas de una victoria sobre el peronismo alineado con el gobernador Juan Schiaretti.

 

En Santa Fe, la tercera provincia según su padrón, también habrá una pelea ajustada entre el oficialismo provincial y las listas de Cambiemos. Una situación análoga ocurriría en Entre Ríos, donde estarían cabeza a cabeza el peronismo y Cambiemos.

 

En Mendoza, todo indica que Cambiemos se impondrá fácilmente y lo mismo ocurriría en Jujuy. En esas dos provincias gobiernan los radicales Alfredo Cornejo y Gerardo Morales.

 

Siempre según la información de los sondeos preliminares, el peronismo ganará en San Juan, Tucumán, Formosa, Misiones, entre otros distritos del norte.