Seis manifestantes fueron detenidos y cuatro resultaron heridos en el enfrentamiento protagonizado por efectivos de Gendarmería y militantes de partidos de izquierda que cortaron la ruta Panamericana, a la altura de 197, en la localidad bonaerense de El Talar.

Así lo confirmaron fuentes oficiales, tras el choque que incluyó pedradas y palazos por parte de los manifestantes y carros hidrantes y gases lacrimógenos por parte de los efectivos de Gendarmería en un procedimiento en el que estuvo presente el secretario de Seguridad, Eugenio Burzaco.

En el puente Pueyrredón, que une la Ciudad de Buenos Aires y el partido bonaerense de Avellaneda, se registraron algunos incidentes menores que incluyeron empujones y gritos, entre manifestantes y personal de seguridad.

El foco de mayor tensión se registró sobre la ruta Panamericana, en el cruce con la ruta 197, en la mano en la que el tránsito vehicular ingresa hacia la Ciudad de Buenos Aires. Minutos después de las 8, la Gendarmería activó el protocolo antipiquetes y tras avanzar hacia los manifestantes, logró negociar la liberación de un carril.

En el puente Pueyrredón se registraron empujones y gritos. 

La orden de desalojar la Panamericana fue impartida por la jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado. Sin embargo más tarde, al observar que los manifestantes avanzaban volviendo a cortar la autovía -y lanzando piedras y botellas-, los efectivos volvieron a la carga y desalojaron completamente la autovía pese a que los manifestantes opusieron resistencia.

Al llegar y frente a un corte absoluto en ambos sentidos del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), Burzaco advirtió que ‘no debe haber piquetes totales‘ en el país y quienes los concreten tienen que hacerse ‘cargo de que es un delito‘.

A las 9.40, los militantes continuaban caminando sobre la Panamericana, pese a que los gendarmes avanzaban con su accionar, el que se vio complicado debido a que manifestantes en automóviles hicieron un piquete frente a los agentes. Luego, esos vehículos, en cuya mayoría había docentes, fueron rodeados por los gendarmes. Los maestros, en diálogo con la prensa, advirtieron que ‘no hay plata para educación, pero sí para represión‘.

El protocolo antipiquete consta de una serie de pasos que deben cumplirse para ser aplicado, como ocurrió ayer por la mañana en la Panamericana. Según el protocolo, el jefe del Operativo de Seguridad debe impartir la orden a través de altoparlantes, que los manifestantes deben desistir de cortar las vías de circulación de tránsito, deberán retirarse y ubicarse en zona determinada sin impedir la libre circulación.

Si los manifestantes no cumplieren con la orden, se les solicitará que depongan el corte y se procederá a intervenir y disolver la manifestación. En estos casos se aplicará el artículo 194 del Código Penal. Allí se especifica que ‘será reprimido con prisión‘ quien ‘impidiere el normal funcionamiento de los transportes por tierra, agua o aire‘.

Por su parte, desde poco antes de las 7.30, militantes del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) obstruyeron durante dos horas la circulación vehicular en el cruce de las avenidas Corrientes y Callao, en el centro porteño. También hubo un corte en la autopista Buenos Aires-La Plata, en la subida a la altura de diagonal 74.
Fuente: DyN y Télam

 

Repercusiones

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Ricardo Alfonsín - Diputado-UCR

El problema ‘no lo resuelve ni una huelga ni tampoco puede hacerlo el Gobierno por sí solo. Es necesaria la contribución de un tercer actor: el empresariado. Sólo el diálogo entre los trabajadores, la política, y el empresariado permitirá hallar acuerdos’.


​​​​​​​Gabriela Michetti - Vicepresidenta de la Nación

‘Algunos dirigentes sindicales siguen eligiendo meterse en la pelea electoral y hacer política de la que no ayuda a nadie, en lugar de defender a sus trabajadores. ‘El paro es una medida extrema para tomar en momentos de fuerte autoritarismo’


Pablo Micheli - CTA Autónoma

El paro nacional tuvo un ‘acatamiento promedio prácticamente del 90 por ciento. No se resuelven los problemas a palos y a represión‘. La Casa Rosada ha ‘desatado un ataque brutal‘ contra las ‘centrales sindicales por haber convocado al paro‘.