El empresario Marcelo Tinelli se sumó ayer a la polémica por la inseguridad con una durísima crítica a gobernantes y políticos al denunciar que los delincuentes "matan por el pancho y la coca", al tiempo que admitió que si asesinaran a un ser querido suyo también "pediría la pena de muerte".

En una nota al programa televisivo de Jorge Rial, el popular conductor advirtió que "los políticos parecen idiotas" y "los gobernantes están traicionando a la sociedad que los votó, mirando a otro lado".

Con un tono de hastío por el flagelo de la inseguridad, aseveró: "La entiendo perfectamente a Susana (Giménez), si me mataran un ser querido también pediría la pena de muerte, y yo también estoy cansado de los derechos humanos a los presos".

"La gente ya no sabe como vivir, ni siquiera nos podemos mudar porque ¿a dónde vas a ir? Todo el país es inseguro", alertó Tinelli.

Sobre la polémica por los dichos de Susana sostuvo que "cualquiera está discutiendo algo que dijo una mujer en vez de estar fijándose de cómo terminar esta inseguridad. Hoy te matan por el pancho y la Coca (Cola)".

Añadió que "antes nos cuidábamos para que no nos roben, era ‘no vayas por ahí que afanan’ ahora es ‘no vayas por ahí que te dan seis tiros’.

"Es lamentable que los pibes tengan que ir por la calle diciendo ‘por esa calle no, por ese lado no, llamame al celular, no camines por esa zona, no te tomes ese bondi’. ¿Estamos todos locos?

Tinelli afirmó que "miramos el país como si fuera una película, nadie se hace cargo de nada. Yo no digo que hay que hacer la ley bruta pero algo hay que hacer". Y advirtió que "la inacción es lo que genera todo esto y nos estamos acostumbrando a tres o cuatro muertes por día que aparecen en los medios y esas son solas las que aparecen. Hay decenas, cientos de muertes más. Acá nadie se hace responsable de las cosas".

No obstante, aclaró que "este no es un problema de este gobierno, viene desde antes, pero ¿qué se hace por la seguridad? Absolutamente nada". A la vez, aclaró que tiene una "excelente relación" con la Presidenta y con su esposo, Néstor Kirchner, y confió en que ello no se alterará.

Además, dijo "no tengo miedo a las represalias porque ¿qué peor represalia que saber que pueden matarte a un hijo, a un familiar en cualquier momento? ¿Qué peor que saber que si no controlás tus movimientos te matan?".

"Nosotros no tenemos que encargarnos de esto (…); nosotros damos trabajo a la gente, entretenemos. ¿Por qué tenemos que estar controlando la cuadra, la casa, el barrio? Pagamos nuestros impuestos para que alguien vele por nosotros".

"Están todos libres y vos encerrado en tu casa, con el corazón en la mano y los delincuentes afuera. Los que pagan impuesto y son honestos, adentro de las rejas, y el resto libre. Y encima todo tiene una justificación. Al que mata hay que entenderlo: ‘Si, mató pero…’", alertó. Aseveró que "nos volvemos locos con cosas a nivel político que son pequeñeces, pero la gente tiene otra visión. A mí qué me importa si van los granaderos, si Cobos está peleado (con la Presidenta)…Cuando el victimario termina siendo víctima, las cosas están mal. Esto no puede seguir así, yo estoy tan harto como todos y exijo soluciones", concluyó.