Nota de Infobae

 

Aún impresionado por el escándalo que desataron las fotos de Martín Insaurralde, Sergio Uñac, se sienta en un hotel céntrico a analizar el escenario político y electoral actual. Su mirada desde San Juan y desde un peronismo con una idiosincrasia diferente al de la provincia de Buenos Aires, hoy en estado de shock por la caída de uno de sus dirigentes más importantes.

El gobernador sanjuanino, que está trabajando en el equipo de campaña de Sergio Massa, se refirió al impacto que tendrá en la elección el caso del ex intendente de Lomas de Zamora, el advenimiento de un proceso de renovación de la fuerza política, la derrota en su provincia y la competencia sin respiro con Javier Milei para meterse en el batoje.

– ¿Cuándo vio las imágenes de Martín Insaurralde arriba de un lujoso yate en Marbella, cuál fue la primera sensación que tuvo?

– Es algo que en política, más allá de su pertenencia al frente, no podemos permitir. Eso nos distancia de la sociedad. Nos disocia de los argentinos. Con eso limamos la democracia. No solamente un proyecto político y a Martín como candidato y jefe de Gabinete bonaerense, sino también a la política en su conjunto.

-¿Cuánto cree que va a impactar ese escándalo al peronismo?

– Se tomó una decisión rápida al sacarlo de su cargo. Y como se hizo rápido puede ser que el impacto no sea de una dimensión tan importante como podría haber sido si no se efectuaba con velocidad. Se hizo lo que se tenía que hacer. No solamente se lo separó del cargo, sino que se le pidió que renuncie a su candidatura. Eso puede haber mermado el impacto.

– ¿Puede tener un costo similar al que tuvo la foto de la fiesta de Olivos en el 2021?

– No lo veo. No veo que eso le impacte directamente a Massa. Si no hubiese ocurrido, hubiese sido mejor. Pero ocurrió. La decisión rápida amortigua el efecto nocivo que tiene en la sociedad argentina.

– ¿El enojo en la gente se puede medir en las encuestas o recién se mide el 22 de octubre cuando se abren las urnas?

– Por como se vienen presentando los resultados de las encuestas y lo que pasó en las últimas elecciones, se mide el día que se abren las urnas que en lo previo. Pero si hay forma de medirlo antes, yo creo que no es algo que a él le haya impactado de manera directa.

-¿Qué percibió en el contacto con los gobernadores e intendentes luego del caos que se desató en el peronismo con el escándalo de Insaurralde?

– Repudio a la actitud. Se conversó y se condenó en público. Lo hicimos todos. Hay correspondencia entre lo que se dijo en el ámbito privado, entre compañeros, que lo que se dijo en forma pública.

-¿Qué piensa que sintió la gente cuando vio esas imágenes?

– Un fuerte rechazo. Las palabras “odio” y “violencia” incrementan la grieta y nos separan, cada vez más, de un país previsible. No quiero usar esas palabras y quiero ser prudente. Un total y absoluto rechazo a la actitud.

-Habló de la grieta. Ya no se nombra tanto. ¿Con la irrupción de Milei en el escenario político se terminó la grieta?

– La sociedad empezó a encontrar una salida. La grieta había cansando a la sociedad. Ya no reportaba ni para un lado ni para el otro. Si nosotros no nos dimos cuenta rápido, la sociedad encontró un mecanismo para salirse de esa situación y fue el escenario de tres tercios que se dio en las PASO. Para mi el 22 de octubre va a ser distinto. Veo a Massa creciendo, cada vez más cómodo con la responsabilidad que tomó y eso va a impactar en el escenario electoral.

-¿Qué escenario ve?

– Trabajamos para ganar en primera vuelta. ¿Lo ves grandilocuente? Puede ser. Pero trabajamos para eso. Y sino vemos un escenario donde Massa y Milei, en este orden, pueden ser los contendientes en el balotaje.

-¿Bullrich está fuera de juego?

– A nadie hay que dejar fuera de juego. Pero en la previa y por los resultados de varias encuestas que están circulando, le está costando más. La resolución de la PASO para Juntos por el Cambio, por haber tenido una fuerte interna, dejó un escenario muy dividido, donde no se pudo capitalizar los votos de quien perdió, que fue Rodríguez Larreta. Eso impactó en la imagen de Bullrich. Pero quedan algunas semanas y en política no hay que subestimar a nadie.

-¿Por qué considera que Bullrich aparece tercera en las encuestas y con más dificultades para cautivar al electorado mientras que, en paralelo, Juntos por el Cambio gana varias gobernaciones?

-En mi provincia ganaron acompañados por una sentencia judicial. Ganaron con un artilugio. En las demás provincias es probable que los candidatos hayan representado mejor las necesidades y expectativas de la sociedad. Después se va dando cierta renovación generacional. Y por ahí ellos la representaron mejor de lo que nosotros la pudimos representar. Si vamos a mi provincia, solo fue con una ayuda extra.

-¿Sigue considerando que la Corte Suprema lo dejó fuera de juego?

– La Corte no me dejó participar en el proceso. Yo, ciudadano, candidato a gobernador, nunca fui notificado. Para ser parte y ejercer el debido derecho de defensa en el proceso. Yo me remito a hechos que están acompañados por el derecho. No son percepciones personales. Solo me refiero al derecho.

-¿Por qué perdió la provincia? ¿Por qué perdió su hermano, que estaba al frente del espacio?

-Una sociedad demora décadas en encontrar candidatos a gobernador. Y a mi me suspendieron una elección a cuatro días y después me dieron tres días para conformar una fórmula. No encontré el camino. Me hago responsable. Todos los posibles candidatos ya habían sido electos. Se eligieron todas las categorías, menos la de gobernador y vice. Con una particularidad. La constitución provincial dice que la categoría a gobernador y vice debe elegirse con los diputados proporcionales, para darle garantía al próximo gobernador que va a tener algo en la cámara de diputados. La intervención de la Corte armó un mosaico institucional en la provincia donde hay un gobernador de un signo político, el 80% de las intendencias son del peronismo, el 66% de la cámara es del peronismo, tenemos mayoría absoluta, y el 70% de los concejales es del peronismo.

-¿Teniendo en cuenta que ganó la primera elección, entiende que si iba usted como candidato retenía la provincia?

-Es que la retuvimos. El voto que se depositó en al primera elección era un voto completo. Ahí el peronismo sacó 54% y después pasó lo que pasó.

-Hace poco volvió a reunirse con José Luis Gioja, con quien tuvo una fuerte interna en los últimos años. ¿Cómo se reconstruyó esa relación para volver a jugar juntos después de tanto tiempo y tanto desgaste?

– No fue fácil ese proceso. Esta es la historia del peronismo. Quien no la entienda, no puede ser parte de este partido, que es la columna vertebral de Unión por la Patria. Un día decidimos poner el interés general por encima de cualquier otra cosa. No fue fácil. Tuvimos miradas distintas. Mucho tiempo traccionamos juntos y yo fui un colaborador interesante de su gobierno. Producto de desencuentros pasó lo que pasó. San Juan, más allá de esa interna, es de las provincias que más creció, la que menos desempleo tiene, la que más desarrolló la obra pública, la que más ha hecho crecer la matriz energética renovable solar. Es una provincia que está a punto de construir paneles solares. La interna no paralizo el crecimiento de la provincia. La resolvimos con el voto de los afiliados en marzo del 2020 y después lo volvimos a resolver el 14 de mayo. Y después en las PASO. Ya debería ser materia del pasado. Pero hay que dejar que corran los días.

– Massa es candidato después de un proceso de interna desgastante para el peronismo. ¿Se terminaron de sanar las heridas?

– Creo que sí. Massa ha logrado sintetizar a todos los sectores. El kirchnerismo está cómodo con él y tracciona. Los gobernadores, intendentes y legisladores están cómodos con él. Se ha plantado en el centro y lo veo que está sintetizando a todos los sectores. Está haciendo un resumen de cada uno. Está sacando de cada uno algo y haciendo un resumen. El 13 de agosto nos responsabilizamos y dijimos “podemos dar más”. Massa está haciendo esfuerzos y está logrando juntarnos a todos. Y eso en el peronismo no es normal, ni es común ni es fácil. Y él lo está logrando.

– ¿Lo que viene para adelante es renovación del espacio político y sus liderazgos? Sea cual sea el resultado.

-Yo creo que sí. Porque hay actores que se están retirando. Que lo están haciendo públicamente. En las provincias hay actores que están concluyendo una parte de la historia. En el país también. Porque quienes fueron presidentes o candidatos a presidentes hoy han dado espacio para que sea Sergio Massa. Yo veo que va a haber renovación. Y el resultado va a ser favorable. Para el peronismo este va a ser un proceso importante. Primero por el resultado. Y después porque van a surgir nuevos liderazgos.

– Si el peronismo gana, el liderazgo es de Massa. Pero si hay una derrota, todo será más dinámico y caótico, como fue en el 2015.

-Ya hay renovación. Se ve en las listas nacionales, provinciales y municipales. No será en todo. Renovación no significa tirar a alguien por la ventana. Pero hay renovación. Pero el peronismo va a ganar este proceso electoral. Se va a consolidar esa renovación porque en el caso de que no sea así, la renovación se va a ver impedida. Porque los que se hicieron a un costado pueden decir “si esto no funcionó, entonces volvemos nosotros”. Ya hay renovación y eso se va a ver consolidado con un resultado favorable de Massa, donde va a sellar ese proceso. Que no es ir en contra de nadie. Sino que van a aparecer nuevos actores.

-¿La renovación es una necesidad?

– A esta altura es importante que ocurra. Determinarlo como una necesidad es ponerlo en el centro de la escena y sacar a todos los que tuvieron una participación anterior. No lo daría de una manera tan determinante. Pero es importante que ocurra.

– Hubo mucha polémica con la “nueva canción” que pidió componer Axel Kicillof. Por eso pregunto si es una necesidad. Porque describe un proceso político agotado y la necesidad de un cambio respecto a los liderazgos

– Al peronismo hay que aggiornarlo. Eso está claro. Hay una estructura que no se puede cambiar. Hay cosas que son parte de la doctrina, de nuestra historia. Que trabajemos por mejorar la situación de los trabajadores argentinos e incorporar al mundo del trabajo a los que no lo están, no lo vamos a poder cambiar. La modernidad ha determinado que hay ciertas prácticas que nosotros las tenemos que actualizar. La manera de comunicarnos con la gente. Hoy todos se comunican por redes sociales. Y nosotros queríamos tener un cara a cara con la gente. Es imposible hacerlo ya. Es imposible por la cantidad y la velocidad. Hay otros que van más rápido. Con una publicación llegan a millones de argentinos mientras nosotros queremos tener un cara a cara. Hay una estructura que no se puede mover. Pero la cuestión de fondo deberá seguir siendo la misma. Las cuestiones de formas hay que actualizarlas.

– ¿Está saldada la discusión de que, sea cuál sea la renovación del peronismo, es con el kirchnerismo adentro?

– No solo con el kirchnerismo, sino con todos los sectores que se sientan parte de este espacio. No hay que dejar a nadie afuera. Nadie sobra en este proceso. Es más, si podemos incorporar mayor cantidad de sectores, mejor.

-Hay un nombre importante en lo que viene que está afuera del espacio: Martín Llaryora. ¿En qué lugar del mapa lo ubica?

– Hay que incorporarlo. Tiene que estar con nosotros. Tengo una buena relación con Martín. Ha visitado San Juan. Me dio mucha alegría que haya ganado la provincia de Córdoba. Es una continuidad de lo que hizo De la Sota y Schiaretti. Es una definición que él tiene que dar, pero para mi Martín tiene que estar adentro de este espacio.

-El peronismo cordobés tiene la particularidad de poner al kirchnerismo como límite. Después de ganar la elección a gobernador, Llaryora habló de la necesidad de ampliar. ¿La etapa que viene es de mayor apertura en todos los sectores del peronismo?

– Ese es el gran desafío que tiene Massa y lo está llevando muy bien. Habla de un gobierno de unidad nacional. Hay un tema importante. Él le está avisando a todos los sectores que vamos a tener que aggionarnos y ser bien pragmáticos con la incorporación de nuevos sectores a un gobierno de unidad nacional. Lo está avisando. A la Argentina le hace falta mucha entrega de los dirigentes. Mucha capacidad. Mucha idea. Hace falta la construcción de un modelo de país. ¿Hacia dónde vamos? ¿Queremos desarrollar la minería? ¿Creemos que la agricultura es importante? ¿Creemos que en materia energética tenemos mucho para crecer? ¿Y en materia de desarrollo del petróleo y el gas? Cada espacio le pondrá su impronta. Pero si podemos confluir en que ese modelo de país esté acompañado por los mejores dirigentes de cada espacio, bienvenido sea.

-En todas las encuestas sale que la gente está cansada de la política y los políticos. De hecho Milei es un fenómeno que aglutina ese agotamiento. ¿Por qué cree que la gente se hartó del sistema político?

– El mundo atraviesa momentos difíciles en lo económico. Y el bolsillo de la sociedad es un lugar muy sensible para cada argentino. Y la economía no ha sido el fuerte. Ni de este gobierno ni del anterior. Quizá la falta de efectividad ha hecho que la sociedad se canse. Pero la salida es con más política y democracia.

– ¿Cómo analiza la irrupción de Milei en la política nacional, que rompió el escenario electoral y tiene buenas chances de ser presidente.

– Es muy respetable lo que ha generado en tan poco tiempo. Lo peor sería desconocerlo. Pero me parece que nosotros podemos dar mucho más. Tanto Massa, como los que acompañamos este proyecto, tenemos una experiencia que es necesaria. Tenemos el tránsito por la administración, que no es menor. Conocemos cada rincón de la administración pública. Sabemos de gestión. Hay que respetar lo que construyó Milei, pero eso nos interpela a nosotros, que creemos en la política y no estamos en contra de nadie. Porque tenes a Milei que está en contra de casi todo. ¿La casta que sería? Casi todo. Y tenes otro sector que está en contra del kirchnerismo, que es el que personifica Bullrich. No hay que dividir o restar. Acá hay que sumar o multiplicar. Y eso es lo que puede hacer Massa. Y es lo que sabemos, quienes lo acompañamos, que tenemos que lograr. Sumar a todos y no ahondar la grieta. No generar rechazo en los distintos sectores de la sociedad. No hay que exterminar a nadie. Hay que sumar. Habrá que ampliar el esquema de pensamiento. Massa ya ha dicho que se puede sumar a todos. Los mejores, con tal de construir un país que tenga presente y futuro.

-¿La gente debería temer por un gobierno de Javier Milei?

– Supongamos que estamos en el balotaje, vamos a estar a 20 días de empezar a aplicar una eliminación de la coparticipación de las provincias, un sistema de vouchers para la educación y la salud, un cierre del banco central, una dolarización sin dólares y una legalizacion del uso de armas. Cuanto tengas 20 días para ir a votar y poner en práctica cada una de estas cosas, vas a ver que muchas de esas cosas son impracticables. La sociedad lo va a analizar.

-Es decir, que cuando llegue el momento de elegir por última vez, la gente va a evaluar la viabilidad de un proyecto político.

– Es que no va a quedar tiempo. Lo vas a tener que evaluar si o si porque vas a estar a 20 días de que esas medidas sean efectivas.

-¿Y el enojo concentrado que canaliza Milei? ¿A dónde va a parar?

-Entiendo que va a ser más la posibilidad de pensar en que esas medidas son impracticables, que el enojo en si mismo, que de hecho está y los dirigentes no lo podemos desconocer.

-¿Cómo se gana una elección con 124% de inflación interanual?

– Hay que ir al origen de la disparada de la inflación. Un FMI que determina una devaluación, después de las PASO, que acelera la inflación. La única manera de salir de ahí es expresando cuáles pueden ser los ejes de tu próximo gobierno. Lo dijo Massa, que en su gobierno se va a proteger el trabajo, se va a acelerar la producción para proveer el mercado interno pero también exportar y que genere el ingreso de divisas al país. Yo creo que se gana la elección, aún con esa realidad, contándole a la sociedad argentina que puede haber un nuevo país a través de un nuevo proyecto político, que él lo va a liderar y que nosotros lo vamos a acompañar. Vamos a hacer esfuerzos para que sea viable.

-¿Se imagina a Unión por la Patria en un balotaje?

– Hoy las encuestas son muy alentadoras para Unión por la Patria. Yo trabajo para que lo definamos en primera vuelta. Pero si hay balotaje es con Massa y Milei como protagonistas.