El Servicio Penitenciario Provincial avanza en un proyecto para instalar inhibidores de señal en el Penal de Chimbas, con el objetivo de impedir el uso de teléfonos celulares por parte de personas privadas de la libertad. La iniciativa contempla pruebas piloto durante este año, aunque aún no hay una fecha precisa para su implementación.
Así lo confirmó Carlos Suárez, director del Penal, en diálogo con Radio Sarmiento, donde explicó que el trabajo comenzó a delinearse el año pasado y que actualmente se encuentra en una etapa de análisis técnico y evaluación de proveedores, en conjunto con la Secretaría de Seguridad.
“El objetivo es avanzar este año con métodos de prueba. La tecnología actual permite bloquear sectores puntuales sin generar inconvenientes en las zonas aledañas”, aseguró Suárez. Según detalló, los inhibidores no se colocarían dentro de los pabellones, sino en sectores estratégicos, con dispositivos que podrían ser móviles o fijos, según la necesidad operativa.
El director remarcó que el sistema permitiría identificar y bloquear áreas específicas, como alas, celdas o pabellones completos, sin afectar las áreas administrativas del penal ni los barrios cercanos, algo que había generado conflictos en experiencias anteriores. “El bloqueo sería exclusivamente interno, sin perjudicar a los vecinos”, sostuvo.
Respecto a los plazos, Suárez indicó que la intención es avanzar durante el primer semestre, aunque aclaró que el proyecto compite con otras prioridades vinculadas a la seguridad, como la capacitación del personal, la formación de los internos, la ampliación de talleres laborales y mejoras en la infraestructura.
En paralelo, el Servicio Penitenciario analiza la posibilidad de incorporar sistemas de videovigilancia con inteligencia artificial, destinados a reforzar el monitoreo en puntos estratégicos. Este sistema permitiría identificar personas, rostros y objetos prohibidos, tanto en sectores internos como en accesos y áreas de visitas.
“La tecnología puede ayudarnos a detectar movimientos indebidos, intentos de evasión o situaciones de riesgo como motines, aunque no de manera absoluta”, explicó Suárez. El funcionario aclaró que se trata de un proceso en evaluación y que no está confirmada su implementación en el corto plazo, aunque destacó que la modernización tecnológica será clave para mejorar los niveles de seguridad en el futuro.

