Sucedió hace unas semanas atrás. La intendenta de Chimbas, Daniela Rodríguez, y el tres veces gobernador José Luis Gioja, hablaron por teléfono sobre la situación institucional y política del departamento, un bastión peronista. La opinión de uno de los accionistas mayoritarios del Partido Justicialista, según informaron fuentes cercanas a ambos dirigentes, es clara: “A favor de la institucionalidad”.
Si algo generó el conflicto entre Rodríguez y el Concejo Deliberante en Chimbas por la modificación, aprobación y veto del Presupuesto 2026 es una ola de opiniones. Todas por lo bajo. Nadie tiene ganas de tomar partido por un bando. Principalmente porque los peronistas proyectan hacia el 2027 y no pueden darse el lujo de perder contacto con la jefa comunal o con el exintendente, Fabián Gramajo, que tiene sintonía con los ediles.
Sin embargo, trascendió la visión de Gioja sobre la pulseada. El exgobernador señaló, en esa llamada y también ante un grupo de colaboradores del riñón, que está preocupado y que Gramajo debería “parar un cachito” con el asedio a su sucesora y (¿ex?) socia política. De manera que mostró un distanciamiento del accionar del Deliberante, presuntamente digitado por el exintendente.
No significa, claro está, que el exmandatario provincial corte relaciones con su excandidato a vice en el 2023, sino que tomó una postura respecto al veto. De acuerdo a las fuentes, Rodríguez llamó a Gioja y le consultó sobre el veto al Presupuesto. El dirigente respondió “qué vaya para adelante” porque, según los argumentos que trascendieron, “el Ejecutivo es el que diseña el Presupuesto, después el Concejo puede aprobarlo o rechazarlo, pero no modificarlo”, al menos no drásticamente.
¿Por qué Rodríguez habló con Gioja? “Ella entró por la lista San Juan Vuelve, su candidato a gobernador era Gioja, de alguna forma ella podría responderle a él”, deslizó un colaborador de la intendenta.
No es la única charla que sostuvo la jefa comunal de Chimbas en la previa al veto. Intercambió mensajes con el senador nacional Sergio Uñac. Parece que no tomó partido. No hubo una conclusión final sobre la opinión del exgobernador. Es conocido que tuvo un quiebre con Gramajo en el 2023, cuando el chimbero jugó con Gioja y desistió del ofrecimiento de Uñac de ser el primer diputado proporcional para luego ser el “jefecito” -textual del senador en ese momento- de la oposición.
Después, Uñac y Gramajo acercaron posiciones en la lista de unidad del Partido Justicialista y, más tarde, en la previa a las elecciones nacionales legislativas de octubre del año pasado. ¿La relación es buena? No hay precisiones. En lo estrictamente partidario, sí. Ambos sostienen, usualmente, conversaciones. El senador fue uno de los promotores de Gramajo en la lista del peronismo. Desde un inicio lo quiso en el tercer lugar para traccionar en Chimbas y así fue. Fue un pacto de conveniencia mutua.
DIARIO DE CUYO consultó con Uñac, pero el senador no respondió. Hubo silencio sobre Chimbas. No es extraño que el exgobernador deje jugar hasta el último minuto sin manifestar un posicionamiento.
En tanto, los intendentes no tuvieron contacto puntual con la intendenta chimbera por el tema del veto o el enfrentamiento con el Concejo. Probablemente porque la mayoría tiene conflictos económicos en sus municipios y porque no quieren quedar mal con Rodríguez y Gramajo. Intentan, por ahora, mantenerse al costado.
El único que se pintó fue el intendente de Albardón, Juan Carlos Abarca. Difieren las versiones sobre los motivos. Desde el entorno de Rodríguez dijeron que hace mucho tienen una buena relación y que el albardonero suele oficiar de consejero sobre la vinculación en sociedades políticas familiares. Tiene, sin dudas, una sociedad exitosa con su esposa, la diputada Cristina López Valverde. No obstante, están quienes impugnan la relación porque, supuestamente, Abarca tiene una conexión económica con Chimbas a través de su hijo.

