Una profunda preocupación y un clima de constante alerta se apoderaron de los vecinos del barrio Fronteras Argentinas, en el departamento Jáchal. La presencia de una jauría compuesta por unos 20 perros que habita en el sector del río Jáchal, frente al complejo habitacional y a la vera de la Ruta Nacional 150, se convirtió en una amenaza latente que en los últimos días escaló en agresividad y peligro.
Según relataron los propios residentes, si bien los animales llevan tiempo afincados en el cauce del río, recientemente modificaron su conducta y comenzaron a salir de esa zona para acercarse directamente a las puertas de las viviendas, desatando el temor generalizado entre las familias.
La gota que colmó la paciencia y encendió todas las alarmas ocurrió el pasado lunes 12 de octubre, cerca de las 7 de la mañana. En ese momento, la jauría acorraló y atacó de manera feroz a un perro adulto en la vereda de una casa del barrio, provocándole la muerte de forma instantánea.
El brutal episodio fue presenciado por Sebastián del Castillo, un vecino del lugar que decidió hacer pública la dramática situación para alertar a la comunidad y exigir respuestas inmediatas. Del Castillo describió la impotencia y angustia vividas al ver actuar al grupo de perros coordinadamente hasta matar a la mascota, un animal muy querido por todos los habitantes de la cuadra.
Ataques en fincas y en la Escuela Agrotécnica
El mortal ataque en la vereda del barrio no representa un hecho aislado. La inquietud en la zona viene en aumento debido a repetidos antecedentes de incursiones violentas en propiedades rurales e instituciones del departamento.
Entre los hechos más graves denunciados por los vecinos se encuentra el ingreso de esta misma jauría al predio de la Escuela Agrotécnica Manuel Belgrano, donde atacaron y mataron a varios animales de granja que formaban parte de la institución. A esto se le suman los testimonios de propietarios de fincas aledañas al río Jáchal, quienes reportaron la muerte de animales de cría —algunos de los cuales fueron devorados por los perros salvajes—, además del ataque a otra perra de la zona.
Temor por los niños y los deportistas en la Ruta 150
El cambio de hábito de los animales, que comenzaron a desplazarse fuera del lecho del río hacia los sectores poblados, genera un pánico comprensible respecto a la integridad física de los más pequeños. Los padres del barrio expresaron su constante temor por la seguridad de sus hijos al salir a jugar a la calle o al caminar hacia la escuela.
A esta problemática se suma el riesgo para quienes transitan por la zona. La Ruta Nacional 150 es un corredor habitualmente utilizado en las primeras horas de la mañana por personas que salen a caminar, trotar o andar en bicicleta. La presencia de este numeroso grupo de perros actuando de forma agresiva y en conjunto constituye un peligro inminente para los deportistas y transeúntes.
Los residentes temen que, de no mediar una acción preventiva inmediata, la escalada de violencia de la jauría pase de los animales a las personas, pudiendo desencadenar una tragedia con consecuencias irreversibles.
El pedido de una solución urgente
Ante este complejo panorama, la comunidad del barrio Fronteras Argentinas y zonas aledañas realizó un llamado de auxilio a las autoridades municipales y provinciales competentes. Solicitan una intervención rápida y efectiva para evaluar la situación, retirar a los animales del lugar de forma responsable y devolver la tranquilidad al vecindario.
El reclamo de los jachaleros es unánime: exigen medidas concretas antes de que haya que lamentar víctimas humanas o nuevos e innecesarios episodios de violencia animal.
Info y foto: Diario Panorama