La solidaridad volvió a hacerse presente en el Hospital Rawson con una visita cargada de afecto. Integrantes de los grupos Posibilidad Para Todos y Unidos por un Sueño llegaron hasta el servicio de Oncología para regalarles una mañana diferente a los niños y niñas que atraviesan tratamientos y controles médicos.
Unos 30 chicos del Servicio de Oncología del Hospital Rawson vivieron un Día del Niño especial gracias a la solidaridad sanjuanina
La coordinación de Posibilidad Para Todos y Unidos por un Sueño hizo posible experimentar un Día del Niño distinto. Personajes, regalos y mucho cariño fueron parte de una jornada que dejó emociones en grandes y chicos.
Más de 30 chicos recibieron la visita y pudieron compartir un momento de alegría con los personajes que los grupos llevaron especialmente para la ocasión. La actividad se desarrolló el pasado viernes 14 de agosto durante la mañana donde hubo juegos, encuentro y regalos.
Para Sandra Pérez, coordinadora de la Asociación Civil Posibilidad Para Todos, la jornada tuvo un significado especial porque coincide con los 36 años de trabajo solidario del espacio. “Felices y más felices porque estamos cumpliendo 36 años”, contó, destacando además que durante este año el grupo incorporó nuevos personajes y transformó parte de esa iniciativa en una posibilidad laboral para quienes participan.
Pero más allá de los personajes y las donaciones, para Sandra este tipo de visitas tiene un impacto profundo en quienes las realizan. “Cuando nos quejamos de nuestra vida, vamos a ver cómo hay pequeños que luchan por su vida”, reflexionó.
La experiencia, aseguró, despierta sentimientos difíciles de explicar. “Eso hace que se vivan muchos sentimientos de nudos en la garganta. Sin embargo, es gratificante sacarles una sonrisa en el momento”, expresó.
La visita al Rawson fue posible gracias a las gestiones realizadas por Gachi Bianconi, integrante de Unidos por un Sueño, quien se encargó de solicitar los permisos necesarios para concretar la actividad ya que ella realiza varias visitas al servicio a lo largo del año.
Para Gachi, la jornada fue “magnífica” y forma parte de una tradición que sostiene año tras año. La agrupación busca estar presente en fechas especiales como el Día del Niño, Reyes, Pascuas y Navidad, aunque también organiza acciones destinadas a instituciones y sectores que requieren acompañamiento. “Siempre tratamos de llegar con todo lo que podamos”, explicó. Para concretar estas visitas, el grupo presenta notas y recibe donaciones de personas que se suman a cada misión solidaria.
“En lo personal, soy la mujer afortunada, por el cariño recibido”, afirmó. Y agregó que los propios niños se convierten en una enseñanza para quienes llegan a acompañarlos: “Ellos son un ejemplo a seguir, porque pasaron por tantas cosas y aun así te agradecen, piden que volvamos. Son cosas que llenan el alma”.
La respuesta de los chicos fue, justamente, uno de los momentos más movilizantes de la jornada. Detrás de cada sonrisa y de cada pedido de que regresen, los voluntarios encontraron una muestra de la importancia que tienen estos pequeños gestos durante momentos difíciles. La actividad también refleja el crecimiento de los grupos solidarios y el compromiso de quienes se suman a sus propuestas. “El grupo quiere hacer más cosas de las que yo puedo hacer, y así estamos en movimiento”, señaló Gachi.
Así, por unas horas, los pasillos del servicio de Oncología tuvieron un motivo diferente para sonreír. Entre personajes, regalos y abrazos, los grupos solidarios lograron que más de 30 niños tuvieran una mañana distinta. Y, como suele ocurrir con estos encuentros, quienes fueron a llevar alegría también regresaron con el corazón lleno.