El serbio Novak Djokovic aseguró ayer que la final del Masters 1.000 de Miami que ganó ante el escocés Andy Murray fue “especialmente dura” debido al calor y los largos peloteos que caracterizaron buena parte del partido.
“Fue una batalla física entre los dos, que tenemos un juego similar. No sacamos muy bien, por lo que no tuvimos muchos puntos gratis y tuvimos que ganarnos cada punto, trabajar por ellos, lo que
ha hecho que este partido fuera especialmente duro”, dijo el serbio tras ganar.
Explicó que el hecho de que tuviese energía en el tercer set, mientras Murray se vino abajo físicamente, se debe a sus entrenamientos, que han supuesto una “gran mejora” en su carrera. “Estoy en forma y soy capaz de tener un alto nivel de manera consistente durante el año”, dijo.
El número uno del mundo indicó luego que intentó “mantenerse mentalmente fuerte” en los dos primeros sets, cuando las cosas no terminaban de ir como él esperaba, y los puntos largos se acumulaban. Y después sacó provecho de sus fortalezas.
