Sin dudas ellos, los “Marshal” fueron clave en cada etapa. 35 personas ubicadas a lo largo y ancho de cada especial y reconocidos con su clásica remera amarilla o chaleco naranja, sirvieron para orientar a los pilotos y además cuidar que el público no entorperciera el paso.
El trabajo de ellos resultó clave, por eso ayer el grupo que trabajó en el Museo de La Laja y que tuvo como directores a Sebastián Campodónico y Federico Chirino, aprovecharon para disfrutar el final de cuatro meses de trabajo con un gran asado. Merecido después de tanto esfuerzo.
