Diego López, arquero del Real Madrid, admitió tras la derrota que el resultado es “muy negativo”, pero miró hacia la revancha y dijo que es “una oportunidad histórica de conseguir el pase a la final, que sería un milagro”.
“Todo el equipo tiene que pensar en el martes (por el 30 de abril, cuando se juegue la revancha). Tenemos una oportunidad histórica y muy difícil de conseguir el pase a la final, que sería algo milagroso. El Bernabéu va a empujar, va a estar a muerte y se van a vivir momentos que nunca se han vivido. Tenemos fe en pasar. Más que nunca tenemos que estar unidos a pesar del mal partido de hoy (por ayer)”, declaró.
Por su parte, su compañero el defensor portugués Pepe, coincidió que en Madrid será otra historia pero reconoció que esperaba un partido “más fácil de lo que ha sido. Nos jugábamos un pase para la final y teníamos que salir al campo con todo y no fue así”.
