“Urgente, amor”. Así arranca un mensaje que comenzó a viralizarse por los WhatsApp, de los sanjuaninos donde se le pide a quien lo reciba que cargue crédito a un determinado número porque “mamá no se puede comunicar”. Y se concluye con un contundente: “apurate”.

 

Se trata de un engaño. Uno más de los tantos que circulan por el servicio de mensajería y tiene todos los ingredientes típicos de estos intentos de estafa.

 

Por empezar, la urgencia. Se apela así a que la persona que lo reciba actúe de inmediato y sin pensar porque supuestamente hay alguien que necesita una respuesta rápida.

 

Se dirige a la persona diciendo “amor”, quizás esperando que algún distraído piense que ese mensaje, con cierta familiaridad, realmente va dirigido a él.

 

Vayamos a lo obvio: si se recibe un chat de un teléfono que no está agendado y a su vez se pide que se haga una carga de crédito a un número que tampoco se conoce, lo usual sería desconfiar, sin embargo esto no siempre ocurre.

 

Por otra parte, existe la posibilidad de que este mensaje llegue reenviado de algún contacto que haya caído en la trampa, en cuyo caso aumentan las chances de que el scam tenga éxito y se siga viralizando.

 

Se trata, ni más ni menos, que de una “versión móvil” de otros engaños similares, como la carta que solía circular por correo donde un desconocido solicitaba ayuda para cobrar una “millonaria herencia”.

 

Pero, claro, para eso pedía que se le enviara un dinero para hacer unos trámites y luego prometía girar una cuantiosa cantidad de dinero a nuestra cuenta bancaria. Algo que, por supuesto, nunca sucedía.

 

En este caso el intento de estafa es de “menor escala” porque pasa por pedir que se cargue crédito a un teléfono.

 

Qué se debe hacer:

Como primera medida, no contestar y mucho menos reenviar el mensaje.

 

Después hay que reportar el chat como spam, una opción que está integrada dentro del servicio de mensajería.

 

También es posible bloquear el número desde el cual se recibió este chat.

 

Otros intentos de estafa:

Uno de los engaños más habituales que se difunden por WhatsApp son supuestas promociones, vouchers con descuentos o servicios premium que incluyen el link a un sitio donde se le piden al usuario datos personales. Se trata de una forma de phishing que apunta a conseguir información confidencial.