"Por un momento dirigió la mirada a la informe silueta de lápidas corroídas por el tiempo y una sensación de frío recorrió su espina dorsal. Nunca había sentido miedo al pasar por ahí porque nunca lo había hecho ya entrada la noche. Sin darse cuenta, comenzó a pedalear con mayor rapidez. De pronto, reparó en la presencia de una escultura que guardaba, recelosa, la integridad de los cadáveres". (Fragmento de El cementerio)
