El jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, puso en duda la conveniencia de mantener el balotaje porteño en el nivel del 50% y sugirió equipararlo con el que rige para la Presidencia de la Nación. En ese sentido, Macri afirmó que es “de sentido común” introducir cambios, porque “no puede ser que sea más difícil ser jefe de Gobierno que Presidente”. Ocurre que para ser electo Presidente de la Nación, la Constitución, modificada en 1994 establece en los artículos 97 y 98 un piso del 45% de los votos o del 40% si existiese una diferencia con el segundo superior al 10%.
