“Jorge Briceño Suárez” o “Mono Jojoy”, pertenecía a las FARC desde 1975. Existían en su contra no menos de 62 órdenes de captura, 5 condenas, 2 peticiones de extradición y 25 investigaciones por los delitos de narcotráfico, terrorismo, rebelión, homicidio con fines terroristas, secuestro, etc.

Víctor Julio Suárez Rojas, tal el nombre real de Mono Jojoy nació el 5 de febrero de 1953 en Cabrera, Cundinamarca y sin más estudios que el primario llegó a las FARC como combatiente raso pero en poco tiempo se convirtió en el cocinero de Manuel Marulanda Vélez, “Tirofijo”, el mítico fundador de las FARC, en 1964 y por su desempeño se convirtió en secretariado general.

Para entonces, Suárez Rojas, de tez blanca poco común en la región y corpulento, ya se había ganado el mote de “Mono Jojoy”, por su habilidad para escabullirse en la selva para evitar los rastrillajes del Ejército colombiano.

El jojoy o mojojoy es un gusano grueso, del tamaño de un dedo humano y color blanco o amarillo, que causa escozor cutáneo a quien lo toque y que tiene una gran capacidad de ocultarse bajo tierra.

Ya convertido en el “Mono Jojoy”, fue asumiendo nuevas posiciones de mando hasta convertirse con los años en el máximo jefe del Bloque Oriental, una de las grandes divisiones territoriales del movimiento y que bajo su mando llegó a tener 6.000 hombres. Tenía dotes para el mando, era querido por sus subalternos porque no dudaba en ponerse codo a codo para realizar las tareas más pesadas.

En 1991 protagonizó el asalto a la base militar de Girasoles; en 1994, planeó y dirigió el asesinato del general Carlos Julio Gil Colorado, en Villavicencio cuando los terroristas utilizaron entre 35 y 40 kilos de dinamita.

Se le acusa de haber ordenado los asesinatos de los misioneros estadounidenses Stephen Evert Wells y Thimothy Van Dick, y del ex senador José Raimundo Sojo Zambrano. También, de los secuestros del ex alcalde de Bogotá Julio César Sánchez y del industrial Carlos Upegui Zapata.

Tras el ataque a la base de Las Delicias y el secuestro de los 60 soldados, El Mono Jojoy ordenó el asalto a la base militar de La Carpa, en el que fueron asesinados 23 militares.