Amplio, luminoso y bien equipado, el edificio de la EPET 5 (ubicado en calle Las Heras y Córdoba) es el más moderno que posee una escuela técnica en la provincia. Sin embargo, cuando quedan pocos días para su inauguración, se conoció que la escuela arrancará con casi un 40% de bancos libres, porque la matrícula real es de 430 alumnos, mientras que el edificio tiene capacidad para una población de 700 chicos. En una palabra, hoy el nuevo edificio le queda grande a la EPET 5. Sin embargo, tanto su director Daniel Quiroga como el responsable del área Secundaria del Ministerio de Educación, Daniel Di Carlo, coincidieron en afirmar que “para el año que viene, la escuela va a tener su matrícula completa”. La estrategia es crear divisiones que permitan recibir a más cantidad de alumnos, para poder utilizar a pleno las modernas instalaciones próximas a inaugurarse.

El dato no es menor, si se tiene en cuenta que este año cuando empezaron las clases, había 800 adolescentes sin banco para iniciar el ciclo lectivo, lo que obligó al Ministerio de Educación a formar una comisión de reubicación para analizar caso por caso y encontrarles solución. “A un mes de comenzadas las clases, todavía teníamos más de 100 chicos sin lugar y hoy, a dos meses, quedan poco menos de 50 en esas condiciones. Todos los días estamos reubicando a alguno, que una vez en la escuela, recibe apoyo de los profesores para ponerse a tono con los contenidos impartidos”, explicó Di Carlo. En
otras escuelas, se crearon divisiones para poder atender al aumento de matrícula, que tuvo un doble origen: por un lado, el desplazamiento de alumnos de una zona a otra, producto de la erradicación de villas y el establecimiento de nuevos barrios (ver recuadro al pie), y por el otro, la obligatoriedad de la escuela secundaria, desde que se sancionó la nueva Ley Nacional de Educación.

Por ahora, la EPET 5 sigue funcionando en el edificio de la escuela Obreros del Porvenir, en Avenida Alem y Córdoba, espacio que tiene en alquiler. Fue creada en 1986, pero recién 10 años después el Gobierno provincial empezó a gestionar la construcción de un edificio propio. En el 2000, con el Plan Nacional 700 escuelas que incluyó a la EPET, comenzó un largo camino que sufrió otras complicaciones: el terreno destinado para el edificio escolar estaba ocupado por 36 familias que llevaban dos décadas viviendo en el lugar. Y por más que se ordenó el desalojo en 2003, el trámite se demoró hasta que se consiguió trasladar a los habitantes del asentamiento a sus propias viviendas.

Aunque no hay fecha fijada para la inauguración de la escuela, porque la empresa que la construyó todavía no entrega la obra, sus autoridades se ilusionan con poder festejar el próximo 25 de mayo en el nuevo edificio. Y si bien desde Educación no quisieron ratificar ni modificar esa fecha, fuentes oficiales dijeron que la intención es que el día de inauguración sí sea este mes.