La comunidad boliviana que reside en la provincia está en pleno preparativo para honrar, mañana en Rivadavia, a la patrona de su tierra natal, Virgen de la Candelaria Nuestra Señora de Copacabana. Y lo hará a lo grande. Como todos los años, la fiesta culminará con un almuerzo para los bolivianos asistentes a la procesión. Para esta oportunidad se ha previsto comida para 700 personas, 100 más que en el 2008. Es que, según los organizadores, esta celebración religiosa cuenta con más participantes cada año.
Las fiestas patronales en honor a la Virgen de la Candelaria, cuya imagen se encuentra en la parroquia María Madre de Dios, en el barrio Aramburu, se realizan en San Juan desde 1997, ocasión en que la comunidad boliviana recibió de regalo una imagen de su santa patrona, traída desde Bolivia. A partir de entonces, las familias oriundas del país vecino que habitan en la provincia se agruparon y organizaron para realizar las fiestas patronales, manteniendo los ritos originales: baile de promesantes con trajes típicos confeccionados especialmente para la ocasión, vestuario nuevo para la Virgen cada año, entrega de souvenires y un almuerzo para culminar las celebraciones.
Cada año, esto crece en cuanto a la cantidad de comida. "Todos los años se suman más personas a los festejos y eso hace que debamos preparar más comida -comentó Alicia Naveda, que este año está a cargo de la cocina-. En el 2008 tuvimos unas 600 personas para el almuerzo, y como las familias se agrandan, esta vez el almuerzo es para 700".
Desde ayer Alicia, junto a otras mujeres, comenzó con los preparativos del menú en base a pollos, sánguches, empanadas, lechón y callitos de mondongo en salsa. Pero eso no es todo. Este año el almuerzo también contará con cinco tortas para el postre.

