El presidente de Boca, Daniel Angelici, recibió un mensaje intimidatorio acerca de un posible secuestro a su hijo. Tras el hecho, el dirigente llamó a la Policía y luego partió a Pergamino para reunirse con su familia, que se encuentra allí de vacaciones. Todo se debe a que finalmente Riquelme se negó a volver a Boca.
Angelici recibió una amenaza de una persona que le dio datos sobre su familia, demostrando tener información. “Te van a secuestrar a uno de tus hijos”, le habrían dicho alertándolo de un posible secuestro.
