Problema creciente. El dueño de las llamas encontradas muertas afirmó que en el año sufrió el ataque de perros que mataron a 45 de esos animales. Y 34 de ellas fueron víctimas en las últimas dos semanas.



La aparición de una veintena de llamas muertas anteayer en el paraje "Bahía de los Troncos", cercano al Dique Cuesta del Viento, motivó una investigación que realiza el juez de Paz de Iglesia, Hugo Quiroga, y personal de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Agroindustria de la Provincia ya determinó que la causa del fallecimiento de los animales fue un ataque de perros, situación que va en aumento según afirmó Nicolás Megloli, integrante de la familia dueña de la finca que sufrió la pérdida.

"La mayoría son perros domésticos, que los dueños no los atan y se juntan en las noches para hacer daño. A este problema lo venimos teniendo hace dos años pero recién ahora sale a la luz pública. Y en las zonas alejadas es más grande el problema", afirmó Meglioli, quien detalló a lo largo del año las jaurías mataron a 45 de sus llamas, aunque el problema se convirtió en alarmante ahora porque 34 de las muertes ocurrieron en la última quincena.

Y agregó: "Hace dos años en la finca contábamos con 250 ovejas. Este año tuvimos que dejar la producción porque eran continuos los ataques. Y ya se sabe que el problema con los perros que atacan una vez, se ceban. Por eso, ya no tenemos ovejas y ahora empezaron a atacar a las llamas".

De todos modos, la aparición de los cadáveres de los animales en un sector público es otro frente que deberá atender la familia. "Eso ocurrió por un error de comunicación interna en la finca. Al mismo tiempo del último ataque, el mayor, con 24 animales muertos, hubo una crecida que afectó a nuestro criadero de truchas y ahí perdimos unas dos mil piezas aproximadamente. La verdad es que nos superó la situación. Ya se solucionó todo, hemos limpiado y no quedó nada", informó Meglioli.

Por lo pronto, el juez Quiroga dispuso que un veterinario particular realice la pericia oficial. Como las llamas estaban "caravaneadas" (chapa identificatoria que se aplica como un aro a la oreja del animal) es de esperar que el juzgado se ponga en contacto con la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Agroindustria, que ya realizó una pericia interna. Su titular, Ariel Lucero Reinoso, afirmó que la cantidad de animales muertos fue superior a los casos que se registran y reconoció que es una práctica que usualmente sucede.

"Los ataques de jaurías son comunes en la provincia. No quiero justificar al productor por lo que hizo luego del siniestro, pero es común que esto suceda, aunque no en esta cantidad. Lo que hay que tratar de hacer a raíz de este caso puntal es que se pueda educar. Sobre todo en zonas alejadas, que hagan las denuncias correspondientes y no generar daños en el ambiente", resumió el funcionario.

Descartado en un primer momento que la muerte de los animales haya sido por contaminación o cuatrerismo, salió a la luz un problema que no es nuevo para los productores, aunque va en aumento.

 

  Protagonistas

 

ARIEL LUCERO REINOSO  -  Sec. Agricultura, Ganadería y Agroindustria

"Hoy, la concientización es lo más importante, más allá de un caso puntual. Hacer la denuncia correspondiente y evitar la contaminación por un lado. Resguardar bien a los perros y a los corrales, por otro".

 

NICOLÁS MEGLIOLI  -  Productor de Rodeo

"El problema de jaurías que atacan no es sólo mío o de Iglesia. Es de todos los productores de San Juan. La verdad, no sé cual es la solución. Yo tuve que dejar la actividad de criar ovejas por ejemplo".

 

 

El peligro de los perros cimarrones 

 

Cada tanto "son noticia". A mediados del año pasado los vecinos de la zona de La Cañada, Albardón, mostraron su preocupación porque aparecían muertos sus perros domésticos y en un primer momento sospecharon que se tratara de un puma.

Pero luego personal de la Secretaría de Ambiente constató que los ataques eran realizados por otros perros, salvajes, llamados cimarrones.

Dardo Recabaren, director de Conservación y Áreas Protegidas, afirmó que estos perros que se abandonan en las zonas rurales y se crían silvestres son muy peligrosos. "Conocen las costumbres del hombre y saben cómo atacar. Tampoco tienen problema de hacerlo en zonas iluminadas en la noche", añadió el funcionario.

Así, el origen de este problema entonces está en el abandono de cachorros en el campo.