San Juan, 6 de febrero.- Minutos después de las 12, los bomberos del cuartel de San Juan encendieron en simultáneo las sirenas de los coche bomba. El objetivo fue claro: expresar su dolor por las víctimas del incendio y derrumbe en Barracas y, a su vez, homenajearlos como lo hicieron los colegas de todo el país.
El silencio invadió los rincones de la esquina de San Luis y Aberastain, en una clara muestra de la consternación por la que atraviesan los uniformados luego de perder a nueve “compañeros”. DIARIO DE CUYO ONLINE presenció el emotivo acontecimiento, que duró poco pero que manifestó mucho. Luego, habló con el inspector Atencio, quien contó cuáles fueron las sensaciones que les dejó la tragedia bonaerense. “Siempre que pasa una tragedia de estas nosotros hacemos sentir nuestro dolor con nuestra forma de comunicarnos”, manifestó.
“Apenas nos enteramos de la noticia nos pusimos muy mal. Primero por las víctimas, pero después cuando pensamos lo que es el día a día, a pesar de que sabemos cómo actuar en cada intervención. Son cosas que se tienen en cuenta pero no se saben cuando pueden ocurrir, son como los accidentes viales y estoy seguro que los muchachos nunca imaginaron que esa pared podía llegar a derrumbarse”, expresó con un profundo dolor el inspector.
A continuación, Atencio contó que el jefe de Bomberos, Marcelo Heredia, “se ha comunicado con la gente de Buenos Aires para expresarle sus condolencias”. En el mismo sentido, dijo que muchos de sus compañeros que hicieron cursos en Buenos Aires tuvieron la oportunidad de conocer a los fallecidos, sobre todo a la joven Anahí Garnica, quien era la única oficial. “Mis colegas conocieron al padre de la chica, quien también fue bombero y escribió libros de rescate, él era una eminencia en esta actividad”, culminó el inspector.
