"Pido disculpas al hijo de Alfonsín, a los radicales, al intendente Lima y a todos los sanjuaninos. No hay peor cosa para el artista que hace un busto que la gente no reconozca a simple vista de quién se trata y tenga que leer el nombre para descubrirlo. Lo admito, la estatua me quedó realmente fea". De esta manera, el cirujano plástico y artista Ricardo Bustos explicó por qué decidió sacar y reemplazar ayer mismo el busto de Ricardo Alfonsín que el pasado 31 de marzo fue inaugurado en la plaza Hipólito Yrigoyen, en Capital. Quien pudo ver el busto del padre Juan Fanzolato, de Ceferino Namuncurá, de José Amadeo Conte Grand o del padre Escrivá de Balaguer, seguramente no cree que son obras del mismo artista que hizo la estatua del ex presidente de los argentinos, Raúl Ricardo Alfonsín. A diferencia de este último, el resto realmente se parece a quien representa. A esa conclusión llegó su propio autor, decidido a enmendar su error. "Cuando descubrimos el busto en la plaza, ya en ese momento sentí que algo estaba mal -confesó Ricardo Bustos-. La gente me miraba como diciendo esta vez le pifiaste. Por eso, al otro día de dejarlo inaugurado, comencé a trabajar en una nueva cabeza para reemplazar la anterior".
