Ariel Oropel quiso evitar una tragedia. Con un tacho de plástico, un palo y una caja de cartón improvisó una señal para clavar en medio del pozo que, desde hace casi una semana, dificulta el tránsito en la esquina sureste del Hospital Rawson. Este vendedor de panchos dijo que se formó después de la lluvia del martes pasado y que desde entonces emana agua que, por el olor, sospecha que se trata de líquidos cloacales. Lo mismo opina Alberto, el kiosquero que tiene su local en esa esquina. Dice que cuando calienta el Sol no se puede respirar por el mal olor en el ambiente. Desde OSSE no quisieron hablar sobre el tema.
El conductor de un Citroën 3CV paró la marcha para tratar de entender lo que había sucedido. Circulaba por General Paz y cuando cruzó la calle Estados Unidos, sintió que su auto se desarmaba al mismo tiempo que quedaba tapado por una cortina de agua. Al mirar atrás se dio cuenta de que había cruzado justo por sobre el pozo que está en medio de la intersección de ambas arterias, y que hasta ahora nadie reparó, ocasionando un verdadero trastorno vehicular al tratarse de las calles de ingreso al Hospital Rawson y a la Terminal de Omnibus. "Seguro que ese chofer pensó que se trataba de un simple charquito -dijo Ariel Oropel, vendedor de panchos-. Los motociclistas también pensaban lo mismo y más de uno estuvo en peligro de caerse de la moto por encontrarse con el pozo de repente y tratar de evitarlo. Por eso decidí señalizarlo con algo para evitar accidentes. Nadie viene a taparlo y lo peligroso es que se agranda cada día más y emana, según el olor que sentimos, líquidos de las cloacas".
Un grupo de peatones quiso atravesar la General Paz cuando el semáforo se puso en rojo, pero desistieron de la idea ante el peligro. Los colectivos que transitaban por Estados Unidos debieron ingresar varios metros sobre la calle perpendicular para sortear el pozo. "Eso no es nada -dijo Alberto, el kiosquero de esa esquina-. Los que no saben que está ese pozo pasan echando chispas y levantan agua que moja a los que están esperando cruzar a pie".
Alberto también aseguró que el caos vehicular se acrecienta cuando los semáforos de esta esquina dejan de funcionar y los vehículos que circulan por General Paz y Estados Unidos quieren pasar al mismo tiempo, desviando su curso para sortear el pozo. Este hombre también, como el vendedor de panchos, sostuvo que hasta ayer nadie había llegado al lugar para reparar el pavimento y la pérdida de agua que, tanto sea potable o servida, es competencia de Obras Sanitarias Sociedad del Estado.
DIARIO DE CUYO intentó comunicarse con las autoridades de OSSE para conocer qué medidas tomarán en el asunto, pero no obtuvo respuestas. Desde el área de Prensa de ese organismo dijeron que Adrián Cuevas, su director, está de vacaciones y que él es único autorizado para hablar con los medios de comunicación.
Por la tarde, seguía siendo una odisea atravesar la esquina sureste del Hospital Rawson. Los conductores que circulaban por General Paz, y a poco más de 40 km/h para aprovechar la sincronía de semáforos en verde, debían frenar de golpe para sortear el pozo.

