La fuga de Rodolfo “Fofo” Almeida del Penal de Chimbas, el 15 de julio del 2008, tuvo un alto precio para los seis penitenciarios que custodiaban el pabellón. La juez del Cuarto Juzgado Correccional procesó a todos ellos por el presunto delito de facilitación de evasión por negligencia. El preso también tuvo lo suyo, la magistrada también dictó su procesamiento por esa fuga.

La juez Silvia Peña Sansó de Ruiz no llegó a comprobar la existencia de complicidad o ayuda directa por parte de los guardiacárceles para favorecer la fuga de Almeida, pero sí la supuesta negligencia o inobservancia en sus tareas. El procesamiento contra Rodolfo Almeida (30) y los guardiacárceles fue firmado en estos días por la juez del Cuarto Juzgado Correccional. Y aunque no trascendió el contenido de la resolución (todavía se están notificando), fuentes judiciales revelaron que a Almeida lo acusan de evasión, delito que tiene una pena de 1 mes a 1 año de prisión. Practicamente nada para este delincuente, hermano del famoso Daniel “El Sandro” Almeida, que anteriormente cayó siete veces al Penal de Chimbas. Su última condena es de 9 años de reclusión por 16 delitos. Actualmente, además de la fuga, “El Fofo” tiene otra causa abierta por atentado y resistencia a la autoridad. Esto por enfrentar a los policías que lo recapturaron de forma insólita en Rivadavia, gracias a la ayuda del ex comisario Raúl Morán, el 25 de mayo pasado.

La fuga de “El Fofo” Almeida perjudicó más a los penitenciarios Nelson Guajardo, José Romero, Juan Páez, Víctor Videla, Marcelo Vergara y Martín Fuentes, quienes ahora quedaron procesados por presunta facilitación de evasión por negligencia, según fuentes tribunalicias. No es un delito grave. El castigo que pueden tener es una multa de 1.000 a 1.500 pesos. Eso sí, el solo procesamiento, puede significar que los dejen sin trabajo en el Servicio Penitenciario.

Todos ellos estaban de guardia en el pabellón 11 de la Unidad 2, cuando Almeida se escapó de ese sector el 15 de julio del 2008. Cada uno tenía una función, desde celador hasta centinela y oficial de guardia, indicó una fuente judicial. Tras la fuga, las autoridades del penal dijeron que no sabían por dónde había fugado, dado que se suponía que huyó del pabellón después de regresar del horario de recreo. Sin embargo, la juez Silvia Peña Sansó de Ruiz llegó a la conclusión que esa tarde Almeida no entró a su pabellón, sino que escapó cuando estaba en el patio, según las fuentes. La hipótesis es que hizo un hueco en un costado del alambrado, corrió hasta una garita que estaba vacía y salió por una pequeña ventana hacia un descampado.

La jueza está convencida que los penitenciarios estaban haciendo otras cosas o simplemente distraídos en vez de vigilar a los reos, de modo que ninguno se dio cuenta cuando Almeida se daba a la fuga. De ahí que los procesó por supuesta facilitación de evasión por negligencia.