Género rentable si los hay, los “disaster films” (películas de catástrofes) tuvieron su esplendor en los ´70 con tragedias focalizadas en aeropuertos, edificios y ciudades. En 1990, resurgió con el desarrollo tecnológico y la inclusión de extraterrestres y zombies de avanzada. A fin de esa década, la incertidumbre del fin del milenio amplió el campo de devastación a niveles planetarios; y a los ataques del espacio exterior -como en Señales, Día de la Independencia y La Guerra de los Mundos-, sumó fabulosos desastres naturales. En este rubro entra 2012, pero no es la única.

