Chile suspendió por tres meses la normativa que implementó en septiembre último, y que exige a los turistas dar de alta su teléfono al llegar al país si quieren usarlo con una línea de teléfono chilena (si usan su línea original con roaming no deben hacer nada). El motivo: las autoridades consideran que la demora en poder usar un teléfono extranjero con una línea chilena es una molestia para los turistas.

La medida, conocida como Normativa Multibanda/SAE, afecta también a los chilenos que quieren importar en ese país un teléfono que no se venda allí, y es similar a la que el gobierno nacional barajó para combatir el contrabando en la Argentina en noviembre último, y que por ahora es sólo una idea en discusión.

En Chile se implementó a fines de septiembre con un blanqueo para los equipos que ya estaban en uso en el país. Y, además, para la creación de listas blancas para los nuevos que alguien quiera usar con una línea telefónica chilena: si se venden en Chile en forma oficial, ya es validados; si no, hay que darlos de alta, un proceso administrativo que no tiene costo, que alcanza a todos los teléfonos comprados fuera de Chile que quieran usarse en ese país con una línea chilena y que, por ahora, queda suspendido.

"Chile es uno de los destinos turísticos más atractivos en los últimos años, de nosotros depende que esa experiencia sea lo más positiva posible. La conectividad es fundamental para quien nos visita, de ahí que hemos impulsado estos cambios que facilitan la comunicación desde el primer momento, sin necesidad de realizar trámites que demoren ese mensaje o esa llamada que es fundamental para dar certezas a nuestros seres queridos cuando estamos de viaje", explicó Rodrigo Ramírez, Subsecretario de Telecomunicaciones chileno en un comunicado, aludiendo tanto al flujo de turistas por las vacaciones como a los extranjeros que llegarán a ver al Papa Francisco.