Los profesionales a cargo de la capacitación tratan de mantener las tradiciones culinarias propias de los lugares donde se desarrollan las tareas de las empresas mineras en cada uno de los cursos de perfeccionamiento que realizan. Es muy común dentro de la cocina iglesiana la tradicional sopa y el reconocido chivito, por eso son incluidos en las capacitaciones. “También se trata de ampliar los horizontes culinarios mediante el agregado de distintos condimentos y comidas”, dijo Morán.
