Un argentino desoyó ayer todas las advertencias y se lanzó a recorrer unos 1.000 kilómetros a través de Japón para hallar a su esposa y sus dos pequeños hijos. "En el momento del terremoto, mi esposa me alcanza a mandar un mensaje de texto: "Es un terremoto tremendo, te amo". Intenté comunicarme al celular, a mi casa, al trabajo, pero fue imposible", relató Alejandro Della Rosa.

Sumido en la desesperación, decidió partir en búsqueda de su familia, pese a las advertencias de compañeros de trabajo para que esperara a la luz del día. Finalmente pudo hallarlos con vida.

En tanto la cancillería dijo ayer que no hay informes sobre víctimas argentinas por el terremoto. El embajador argentino en Japón, Raúl Dejean Rodríguez, aseguró que "hasta el momento no hay reportes" de compatriotas heridos por el terremoto. Manifestó que la colonia argentina, es de 4.500 personas y no hasta anoche no había reporte de víctimas nacionales.