Fue un viernes distinto. No estuvieron sentados compartiendo una gaseosa y una charla, sino que jugaron como si fueran niños. Es que ayer se llevó a cabo la primera fecha del Campeonato de Metegol y los alumnos de varias escuelas de Capital fueron los protagonistas. A tal punto, que hasta se transformaron en muñecos de metegol jugando en una enorme cancha inflable.

El corazón de la plaza Aberastain se convirtió en el punto de encuentro. Antes de las 18, algunos curiosos comenzaron a preguntar de qué se trataba la actividad y comenzaron a invitar a más compañeros. Así, en menos de media hora la plaza quedó tomada por estudiantes que con chaquetas de distintos colores y algunos guardapolvos blancos se animaron a jugar sin parar.

Los equipos se formaron de manera improvisada y hasta tuvieron que poner el ingenio en juego, pues debían ponerle un nombre a estos dúos. Cada uno con una denominación y un número fueron llamados para participar en alguno de los 4 metegoles que fueron los estadios de este campeonato.

A pesar de que el metegol era el instrumento de la diversión, una cancha inflable con sogas que la atravesaban llamó la atención. Sobre todo cuando los chicos fueron invitados a jugar en el metegol humano. Amarrados a esas sogas se volvieron muñecos de este tradicional juego. Sin poder soltarse, los gritos, las risas y hasta las caídas se volvieron moneda corriente. Y hasta los compañeros de los que estaban sobre el inflable se divirtieron alentando a sus equipos.

Mientras los chicos aguardaban para subir al inflable o para jugar al fútbol tenis en una cancha de lona, los arcos de los 4 metegoles no pararon de sonar de tantos goles. Isabel Olmos, una alumna del Colegio María Auxiliadora, fue la primera en hacer sonar la chapa del arco contrario. Aunque abrió el marcador, no tuvo suerte y perdió junto a su compañera que es alumna del Liceo. ‘No vale revolear‘, ‘ese jugador está adelantado‘ y ‘sacale tarjeta‘, fueron algunas de las frases que los chicos repitieron bromeando. Y ni los que perdieron y quedaron descalificados rápidamente dejaron de lado la alegría. ‘Es una actividad buenísima. Además de jugar sirve para conocer a gente nueva‘, dijo Exequias Robles, que llegó junto a sus compañeros de la escuela de Enología.

Desde la Municipalidad de la Capital dijeron que el viernes que viene volverán a hacer el campeonato en la plaza Aberastain y que posteriormente visitarán otros espacios verdes. A la vez invitaron a todos los chicos de entre 12 y 18 años a que participen de estas actividades.