Las crecientes que provocaron las lluvias que caen desde el viernes en la provincia obligaron ayer a la madrugada a cerrar las tomas de agua del Río San Juan y de la batería de pozos de Zonda -únicas fuentes hídricas que surten los acueductos de la planta potabilizadora de Marquesado- por la gran presencia de greda, con lo cual se agotaron las reservas de la cisterna y gran parte de San Juan se quedó sin agua o padeció la gran turbidez que salía por los grifos.
Al cierre de esta edición continuaban sin el líquido unas 15.000 familias de Rivadavia y Chimbas (el 10% del total de clientes), de las zonas altas del Oeste sanjuanino, y las autoridades trabajaban para ver si hoy podrían restablecerlo, lo que dependerá de que no vuelvan las crecidas durante la noche y baje el nivel de turbidez que permite volver a captar el agua para potabilizar. Pero aún si el clima ayuda, el agua seguirá saliendo turbia por lo menos hasta mañana, dijeron desde Obras Sanitarias Sociedad del Estado. Para peor, el Servicio Meteorológico pronosticó tormentas para la mañana de hoy y mañana por la tarde-noche. La poca producción de agua potable que está teniendo desde ayer la planta de Marquesado, y la incertidumbre sobre cuándo volverá a la normalidad el servicio obligó a las autoridades a salir a rogar a la población restringir al máximo el consumo. “A toda la gente le pido que consuman lo justo y necesario, para poder aumentar la reserva de agua en la cisterna”, imploró ayer durante todo el día Cristian Andino, presidente de OSSE. Para graficar, agregó que la cisterna de reserva de 20 millones de litros de agua, que normalmente tiene 4 metros de alto, ayer a las 20 horas tenía solamente 60 centímetros. Ante este escenario, la gente se volcó a comprar agua envasada y ayer tarde los supermercados y almacenes habían limitado la venta a 2 unidades por cliente.
QUÉ PASÓ
Ayer a la 1 se produjo una gran creciente que trajo lodo a las dos fuentes hídricas de la planta potabilizadora de Marquesado: el Río San Juan y la Quebrada de Maradona, esta última surte a los pozos de agua subterráneos de la batería de Zonda. “Desde primeras horas de la mañana y hasta pasado el medio día manejamos niveles de turbidez de 120.000 unidades (UTM), cuando lo normal para potabilizar es de 20 unidades, y por este motivo nos vimos en la necesidad de cerrar la toma de agua”, explicó ayer Cristian Andino, titular de OSSE. Al promediar la mañana, bajó la turbidez de la Quebrada de Maradona y el departamento de Hidráulica -que trabajó en coordinación con OSSE- puso en marcha 10 pozos de la treintena que forman la batería estatal de Zonda. “De todos modos, de los 2,4 metros cúbicos por segundo que ingresan en un día normal para potabilizar, está ingresando solamente el 20 por ciento (0,48 m3)”, dijo ayer tarde Andino. Por su lado, Jorge Millón, titular de Hidráulica, dijo que se realizó una maniobra en el dique que consistió en inyectar durante dos horas 15 metros cúbicos por segundo (en lugar de los 2m3 habituales) “con el objetivo de mandar un golpe de caudal y poder limpiar algo la greda”. “Creemos que mañana (por hoy) se solucionará la parte de Hidráulica en cuanto a la entrega de agua menos turbia, pero no sé qué daños puede tener la planta potabilizadora”, dijo Millón. Ayer tarde Andino dijo que ésta estaba “intacta, sin daños” y que se estaban limpiando los filtros y sacando la greda. “Estamos esperando que mejore la calidad de agua, y de ser así, esta madrugada (por hoy) se empezará a producir más agua, aunque la turbidez seguirá”, dijo.

