San Pablo, en Brasil; y Buenos Aires rivalizan en este momento para atraer los millones de viajeros de negocios que asisten cada año a ferias, congresos y convenciones corporativas en la toda la región, un nuevo sector del turismo que mueve millones, según publicó Infobae profesional. No se trata de un segmento menor de la industria turística ya que el año pasado 16 millones de personas visitaron América latina sólo para participar de alguno de los eventos de negocios que se organizaron en la región. Según la Organización Mundial de Turismo (OMT), el sector crece a un ritmo de 10 a 12% anual en Latinoamérica y en 59% de los congresos que se organizan participan entre 50 y 1.000 personas. En el último año Brasil fue sede de 371 reuniones internacionales, y la Argentina, de otros 128 encuentros, que generaron un movimiento de negocios por más de u$s4.500 millones entre ambos países. De esa cifra, u$s3.100 M se fueron para Brasil y el resto quedó en la Argentina. Además, los viajeros corporativos gastan entre tres a siete veces más que los turistas vacacionales, como ocurrió en la Convención sobre el Cambio Climático realizada en la Capital Federal, en la que los participantes gastaron cerca de u$s200 diarios, 81% de los participantes se alojó en hoteles de cuatro y cinco estrellas y la estadía promedio superó los trece días, uno más que el seminario. Este evento generó 1.600 puestos de trabajo y el gasto total de los asistentes superó los u$s11,5 millones. El denominado turismo de reuniones es uno de los segmentos que componen el turismo de negocios y moviliza en todo el mundo a millones de personas y divisas. Se trata de un segmento del mercado turístico de notable importancia pues contribuye a elevar el gasto y la estada promedio de los visitantes.
