Quién alguna vez no ha pensado en empezar de nuevo, de cero una nueva vida, dejando atrás un pasado, una historia que olvidar por distintos motivos. Algunos desean no ser conocidos (o reconocidos) entonces piensan en un cambio de identidad o cambio de nombre, siempre dando por sentado que es con fines lícitos. Pero más allá de las ganas de hacerlo, del imaginario popular, aun cuando se tenga buenas intenciones, lo cierto es que no se puede cambiar de nombre así nada más. Está claro que el nombre hace en mucho a la identidad de las personas. Aclaro que cuando hablamos de “nombre” nos referimos a lo que la ley llama el prenombre (nombre de pila) y el apellido.

El nuevo Código Civil y Comercial de la Nación es el que regula este tema y establece, que, en principio, se debe hacer ante el juez, quien solo lo hará a su criterio si existen “justos motivos” teniendo en cuenta el caso concreto, entre los que se encuentran aquellas personas que son más conocidas por su sobrenombre. También puede ser por cuestiones de carácter cultural y religioso;y aquellos casos en que se afectare la personalidad del interesado.

Ejemplo de lo último puede ser producto de una elección de nombre “creativo”, modas, o una combinación que con el tiempo puede aparejar consecuencias para quien lo porta. El cine y la televisión han graficado esta situación en la película El Profesor Punk, donde Jorge Porcel interpreta a “Amadeo Pancurulo”; o en la serie televisiva El Chavo del 8, con “El Señor Barriga”.

Pero lo cierto es que en la realidad encontramos casos como “Tomas Leche”, “Pascualina Fresca”, “Reo Gonzalez”, “Feo Lindo Costas”, “Caro Berreta”, “Gastón Puterman”, “Ismael Berga”, “Anolindo José”, “Pepa Colorada”,etc.  Algo así le paso al jugador de futbol de Cambaceres, “Diego Dell'Orto” (en italiano significa "del huerto") quién manifestó que más allá de las cargadas propias nunca le afectó demasiado hasta que se enteró que tendría una hija y quiso evitarle futuros inconvenientes.

Siguiendo con  el futbol otro caso fue el del jugador “Diego Torres”, que hasta el año pasado jugaba en Almirante Brown, él sabe que la carrera futbolística es corta entonces decidió lanzarse a otra de sus pasiones, la música, el nuevo cantante quiso evitar ser confundido con su homónimo, ahora se llama Diego Lencina.

Otras veces puede suceder que el interesado no desee llevar tal o cual apellido por haber sufrido abandono paterno, etc. Existen, sin embargo, casos en que no se necesita la intervención judicial y solo se requiere tramitarlo directamente ante el Registro Civil y Capacidad de la Persona, esos casos son cambio del prenombre por cuestión de género y el cambio del prenombre y apellidos por ser víctima de desaparición forzada de persona o, apropiación ilegal o alteración o supresión del estado civil o de la identidad.

Finalmente existe otra forma,más extrema en nuestro ordenamiento jurídico, para cambiar de nombre. Se trata más bien de un cambio de identidad, contenido en el Programa Nacional de Protección a los Testigos e Imputados, que va más allá del simple cambio de nombre, puede incluir también, hasta la modificación del D.N.I.
 

Colaboración: Javier A. Hidalgo Caballero / Abogado / Contacto (0264) 155-650317  o mail [email protected]