La temperatura alcanzó los 37 grados y el sol daba de lleno en el lugar donde escasea la sombra. A pesar de estas condiciones, la gente lo colmó. Es el Dique Punta Negra, en Zonda, que se convirtió en el nuevo oasis de la provincia y que cada vez cuenta con mayor cantidad de visitantes. Desde que quedó habilitado para bañarse sin costo alguno, unas 400 personas, en promedio, lo visitan a diario para mitigar el calor.

Diversión. Los niños y jóvenes son los que más se divierten en el agua.

Ayer, por primera vez, Hilda González visitó el Dique Punta Negra. Dijo que decidió hacerlo luego de que se enteró que estaba permitido bañarse. Y que, desde ahora, lo visitará todos los fines de semana. "Hacía falta en la provincia este servicio. No sólo por el calor, sino porque estábamos acostumbrados a bañarnos en el Dique de Ullum. La verdad que se disfruta mucho del agua a pesar de que no hay sombra", dijo esta vecina de Rawson, quien aseguró que desde ahora tratará de visitar este lago todos los fines de semana.

Otra opción. Mientras algunos se bañan en el dique, otros prefieren pescar.

Como ella, son varios los sanjuaninos y turistas que hacen "explotar" el dique desde que ofrece esta actividad. Adrián Oliva, uno de los guardavidas del lugar, dijo que una "multitud" de gente llega todos los días a disfrutar de estas aguas. "Unas 400 personas a diario llegan al Punta Negra para bañarse. Y más aún durante los fines de semana. El domingo pasado, en el marco del fin de semana extralargo, hubo unas 3.000 personas. No había lugar ni donde estacionar", sostuvo Oliva.

El guardavidas también dijo que este crecimiento también se vio favorecido por las medidas de seguridad y los mejores servicios que se pusieron en marcha. Agregó que, además de los guardavidas, están presentes en el predio del Dique, y de manera permanente, gente de Seguridad Náutica, de la Policía y de Bomberos. Y que se instalaron baños químicos en distintos sectores de la costa.

Refugio. Algunos bañistas instalan carpas en la costa para protegerse del sol.

En familia, con amigos o en pareja, los visitantes llegan a este dique desde la mañana, aunque la mayor cantidad se registra en horas de la siesta cuando el calor agobia. Y es en este momento donde más se las ingenian para protegerse del sol. Algunos, más previsores, llevan sombrillas o carpas. Otros, improvisan refugios con los toallones y manteles, pero que usan poco, ya que la mayor parte del tiempo lo pasan en el agua. "No pensábamos que hacía tanto calor en San Juan. Lo bueno es que tienen este espejo de agua para refrescarse", dijo Antonio López que llegó desde Santa Fe y con su familia para vacacionar en la provincia.

A pleno. La siesta es el momento donde más gente converge en el dique.

Gente respetuosa

Adrián Oliva, guardavidas, dijo que los bañistas que ingresan al Dique Punta Negra son muy respetuosos de las normas de seguridad. Agregó que cuando cierra el horario para bañarse, todos salen del agua sin demoras y sin hacer ningún tipo de protesta.

 

Asistencia inmediata

Desde que se habilitó el Dique Punta Negra para bañarse, se instaló en el lugar una ambulancia para asistir en forma inmediata a la gente en caso de emergencia. Hasta el momento, el personal médico no realizó ninguna intervención de este tipo.

 

Mayor comodidad

Antes, la gente debía estacionar sus vehículos arriba de la rampa del embarcadero y caminar más de un kilómetro para llegar hasta el agua. Ahora puede estacionar en toda la rampa, incluso en una zona de
playa habilitada especialmente.