Como si su vida fuera escrita para ficción, cuando se apagaron las cámaras y los flashes quedó al descubierto su pasado oscuro. Un pasado de cautiverio, escape, problemas de alimentación y una lucha desesperada por sobrevivir. Si hasta hubo rumores de muerte tras hacerse famosa. Pero, cual estrella de cine, su documental atraviesa ahora un periodo de luz, de recuperación. El ave que el 16 de mayo último alborotó el centro al posarse en un cartel publicitario de Central y Tucumán, hoy se encuentra en una granja de rehabilitación, ganando peso y vitalidad, para luego someterse a un entrenamiento para volver a volar y cazar, antes de su liberación. Esto nunca antes se hizo en la provincia y esta águila mora será la primera en experimentarlo.
Aquel lunes de mayo, el ave apareció inmutable en el microcentro pese al revuelo de gente que durante horas se quedó mirándola. Desde la Dirección de Protección y Conservación de Areas Protegidas que llegó al lugar, informaron entonces que era un gavilán mixto, posiblemente perdido y asustado. Los especialistas hicieron guardia y cuando ya no quedaron curiosos, lo bajaron. Y ahí descubrieron que en realidad era un águila mora y que estaba en grave estado de salud. La llevaron a una veterinaria, donde quedó internada por un agudo cuadro de desnutrición y deshidratación, tenía una infección intestinal (escherichia coli), artritis en las patas (enfermedad propia de aves criadas en jaula) y una pasta pegajosa en el pico que, descubrieron, era un alimento para pollos (sus captores aparentemente lo alimentaban así, pese a ser un animal carnívoro).
"Estaba al borde de la muerte y creemos que escapó en el momento justo para poder salvarse. Ya no se movía y no tenía fuerzas para comer. Por eso, en la internación hasta la tuvimos que embuchar (introducirle carne con una pinza hasta el buche). Y cuando mejoró un poco, la mandamos a la finca", contó el veterinario Aldo Olivares. Y la "finca’ es la granja educativa y de recuperación que Olivares tiene en Santa Lucía, el lugar elegido para que el águila se convierta en el primer animal rescatado, recuperado y entrenado para volver a su hábitat, en un proceso fiscalizado por la Dirección de Fauna de San Juan.
"Cuando llegó a su jaula, el águila ni siquiera podía subirse a la percha de madera. Pero hoy tiene un apetito voraz, come gallinas y conejos y ya se ve imponente pese a que es un ejemplar juvenil, de poco más de un año. Luego entrará en rehabilitación para lograr su adaptación a un hábitat natural", contó Olivares.
Curiosamente, mientras al animal luchaba por su vida, un pájaro similar apareció muerto en Trinidad y los vecinos creyeron que se trataba del mismo ejemplar del centro.
Pero lo cierto es que una vez que recupere su peso y la fuerza, el águila será entrenada para mejorar su estado físico. Paralelamente la acostumbrarán a sus adiestradores, para que cuando comience con los vuelos, regrese al mismo lugar. En tanto, le enseñarán a cazar con técnicas específicas. Los especialistas creen que estará en tratamiento unos 8 meses, antes de que pueda recuperar su definitiva libertad tras escapar de la muerte.

