La polémica con el titular del EPRE, Jorge Rivera Prudencio, se desató a partir de un pedido que hizo Enrique Conti, como vocal del Tribunal de Cuentas, para que el funcionario rindiera los gastos de la obra de la línea de 500 kV, entre San Juan y Mendoza, correspondientes a los años que van desde el 2005 hasta el 2012. Incluso solicitó que se lo multara por su presunta falta. Pero el funcionario aseguró, a través de una solicitada, que nunca lo habían intimado a saldar la situación y que no estaba en falta porque había elevado al organismo de control “informes de auditorías” sobre el movimiento del dinero. El bloquista advirtió que la documentación presentada no era la que correspondía y demostró que sí existió la intimación.