Mucha fe. Los fieles llegaron de rodillas, descalzos o con bebés en los brazos. Todos lo hicieron con mucha emoción y alegría.
 

Luego de 9 meses en silencio absoluto, en el que sólo los vecinos de la zona podían pasar caminando por las veredas del oratorio, la Difunta Correa volvió a abrir sus puertas. Y lo hizo bajo un estricto protocolo que incluyó no tocar la imagen de Deolinda, algo que los fieles que llegaron hasta de otras provincias respetaron. Ayer, el lugar ubicado en Vallecito vivió un día especial, en el que sólo la fe fue el motor que impulsó a que los fieles hicieran fila para esperar el turno, para estar de cerca o encender una vela a la Difunta. 

Cristina Garay es sanjuanina y fue la primera en llegar al oratorio (ver aparte). Al igual que ella, muchos devotos de Deolinda Correa también esperaron durante varias horas que el ingreso se habilitara. Es que, como sucede desde hace 9 meses, una valla impedía el paso al corazón de Vallecito. Cuando los efectivos policiales y la administración del lugar dieron el OK, ella y muchas personas más avanzaron por la calle principal, mientras los vecinos y los vendedores de kioscos, restoranes y los puestos saludaban y sonreían al ver llegar a los primeros visitantes. 

Tras subir las escalinatas, algunos lo hicieron a pie y otros de rodillas, la emoción se pudo percibir en muchos fieles. Y todos coincidieron al decir que esperaban con ansias este día, que finalmente llegó. "Soy sanjuanina, pero vivo desde hace 20 años en Río Negro y mis hijos estudian acá -por San Juan-. Hoy vine a agradecer que luego de 11 meses pude volver a verlos, los extrañaba mucho y ahora me los llevo a pasar las fiestas a Río Negro. Siempre le pedí y le di las gracias a la Difunta Correa, y este año más porque estamos bien", dijo Silvana López, que no pudo contener las lágrimas cuando se detuvo frente a la tradicional imagen de Deolinda y su bebé.

Por otro lado, una postal muy poco habitual que se vio ayer, entre los primeros que llegaron, es que las velas estaban apagadas. Con el paso de los visitantes se fueron encendiendo más y más. 

Matías Torres es mendocino y con la voz temblorosa y sus piernas enrojecidas por haber subido las escalinatas de rodillas (fue el primer fiel de la jornada de apertura que hizo esto) comentó que desde hace meses esperaba que el oratorio abriera sus puertas, pues él viaja cada noviembre a darle las gracias a la Difunta Correa. Acompañado de su familia, el joven se mostró feliz de haber concretado esta visita antes de que termine el año. 

Al igual que él, hubo muchas personas de otras provincias que viajaron cientos de kilómetros sólo para agradecer o cumplir una promesa. "Cuando empezó el año dijimos ‘en abril vamos a la Difunta Correa’, pero después todo se puso feo. Apenas supimos que se habilitaban las visitas decidimos viajar. Llegamos ayer y hoy nos vamos, porque ya cumplimos el objetivo de venir al lugar", dijo Laura Giordano, que es cordobesa y viajó con su esposo y una pareja de amigos. 

Además de los fieles, quienes tampoco pudieron disimular la alegría fueron los puesteros de la tradicional feria de Vallecito. Si bien no estuvieron todos los locales abiertos, los que lo hicieron tuvieron mucho entusiasmo. Lorena Marín vive en Vallecito y comentó que hasta ayer estuvo subsistiendo vendiendo pan y empanadas a la gente de la zona o a los que pasaban en vehículos por la ruta. "Desde temprano estamos limpiando y tenemos mucha expectativa en que mejore la situación económica gracias a la apertura", agregó, mientras con un plumero sacaba la tierra de los adornos y juguetes que tuvo guardados durante 9 meses. 

Filas. Todas las personas que ingresan al oratorio deben mostrar el permiso de circulación y se les toma la temperatura, como prevención.

 

  • Una mujer y su perra, primeras

 

A las 12,02 Cristina Garay fue la primera persona en visitar la imagen de la Difunta Correa y no pudo disimular la alegría. La mujer que es sanjuanina y se definió con "muy devota" de Deolinda Correa y de San Expedito, comentó que ayer aprovechó el viaje para visitarlos a los dos. 

Cristina salió temprano de su casa, junto a su perra Tripi. Ambas emprendieron un viaje primero hasta Bermejo, donde aprovecharon para visitar al santo de las causas urgentes y agradecer su ayuda. "Después nos vinimos para la Difunta Correa. Ayer me metí a la página y saqué el permiso. Me gusta venir al menos una vez al año y ahora estoy cumpliendo", dijo y comentó que esta vez más que pedir decidió acercarse para agradecer. "Quiero darles las gracias porque mi familia está sana. Fue un año muy loco y particular, que nos dejó muchos aprendizajes. Por eso esta vez vengo sólo a agradecer", agregó y comentó que se sorprendió cuando entró a la zona del oratorio y vio tan poco movimiento de vehículos y peatones. "Es una postal muy extraña. Siempre que vine me costó encontrar estacionamiento", dijo la mujer.

 

  • Limitaciones

Desde el Comité Covid-19 San Juan informaron que sólo se entregarán 100 permisos diarios para visitar el oratorio de la Difunta Correa. Además, dijeron que el horario de visita será de 12 a 00, pero los últimos ingresos se permitirán a las 22.

  • Permisos

En la página oficial de Capacitur hay dos tipos de permisos que se pueden pedir para visitar la zona de Vallecito. Uno es para personas particulares, que tienen que llevar los datos del vehículo; y el otro es para los contingentes turísticos. 

  • Prevención

Muchos lugares permanecen cerrados para evitar el aglomeramiento de personas. Las capillas, la zona de exposición de vestidos, camiones o vehículos en miniatura, son algunas de estas zonas prohibidas. El museo funciona con normalidad.