El 2 de septiembre de 2007 los cordobeses votaron para definir nuevo gobernador y vice y 70 diputados provinciales. Pero, estalló un escándalo político por denuncias de fraude, que mantuvo en vilo a la provincia durante 1 mes, sin que nadie pudiera anticipar quién era el ganador.

Apenas cerrados los comicios, el candidato justicialista Juan Schiaretti, al que apoyaba De la Sota anunció que había triunfado con holgura. Pero los datos oficiales mencionaban cifras parejas y admitían algunas ventajas de, Luis Juez.

Antes de terminar el escrutinio, cuando todavía no aparecía un vencedor, el sistema eléctrico falló y un corte generalizado impidió seguir contando. El escrutinio prosiguió el lunes y la Junta Electoral informó que Schiaretti había ganado por el 1,17% de los sufragios. Juez, reclamó un nuevo conteo de todas, y la Justicia Electoral aceptó el reclamo, y volvieron contra en el 10 % las urnas. Después, el 4 de octubre, se proclamó vencedor a Schiaretti por una diferencia de 1,13 %.

Tras esa experiencia, los cordobeses dejaron de lado el voto electrónico, pero no consiguieron ahuyentar el fantasma de esa elección, más aún con candidatos que participaron en esos comicios.