La frase la repiten todos en el mundo del fútbol: el verdadero Mundial empieza en Octavos de Final. Ese es el otro Mundial. Argentina ya está entre los mejores 16 de esta edición del Mundial de Brasil y su lugar parece estar bien ganado por que sus números lo indican. En las cifras, todo en orden pero en el juego, todo por ordenar.
 
En el futuro argentino se vislumbran tres hipotéticos rivales como Francia, Ecuador o Suiza. Adversarios que significan otro grado de dificultad para un equipo como el de Sabella que aún no se ha podido soltar y que tal vez, sin la presión inicial de tener que avanzar a la segunda ronda, lo pueda conseguir. Sabido es que la formación ideal desde lo táctico y desde los nombres es la que jugó un partido y medio ya en este Mundial y aún no explotó el fútbol que todos pretenden y saben que este equipo puede dar. Esa es la gran pregunta en el camino para Sabella. ¿Cómo despertar a Argentina?
 
En nombres, están los que tienen que estar más allá de esa sorpresiva decisión táctica del técnico argentino de salir a jugar contra Bosnia con línea de 5 defensores y dos puntas. El esquema es uno, los nombres son esos once y para que se suelte el equipo seguramente habrá que esperar el choque contra Nigeria y la presencia en Octavos de Final, cuando cada partido es al todo o nada. La presión por pasar la primera ronda es grande y alcanzó de sobra para maniatar a Argentina, entonces especulando con que en Octavos, el que pìerde se va a su casa, cuál sería la reacción del conjunto ante esa presión. Las respuestas a todos esos interrogantes hoy está en Alejandro Sabella. El entrenador argentino debe asumir su rol revulsivo cuando no hay respuestas futbolísticas ni anímicas.
 
Ese traje de la tibieza le queda chico a un equipo que tiene material de sobra para no sufrir tanto. Será Francia, Ecuador o Suiza pero Argentina es Argentina y en el comienzo del verdadero Mundial tendrá que librarse de sus propìos temores para despegar en su búsqueda del título. Hoy por hoy, más que rivales externos, el peor rival de Argentina parece ser el propio Argentina.