“Siempre soñé con poder ganar una gran vuelta y ahora se ha hecho realidad. Gracias a mi equipo, a mi familia y a todos mis seguidores por hacerlo posible”, dijo el flamante ganador del Giro.
“He ganado bien”, prosiguió, “pero he sufrido igual que el resto. Soy un ser humano normal, igual que todos, y también me dolieron mucho las piernas en Zoncolán, pero me supe defender bien. Está claro que no estuve en perfectas condiciones y todavía tengo mucha mucosidad. Además, se notaba ya el esfuerzo de tantos días de montaña. Se me veía tranquilo, pero por dentro se siente el dolor”, explicó.