Enviado Especial

El 8 de junio de 1982 los ingleses no se lo olvidan más. Para ellos es el ‘black day’ en la guerra de Malvinas. Aviones argentinos diseñaron una misión que resultó letal para el enemigo. El saldo: 56 británicos muertos, más de 150 heridos y dos barcos hundidos, el ‘Sir Galahad’ y el ‘Sir Tristam’. 

El lugar tiene un monumento que los recuerda y está emplazado dentro del perímetro de la estancia ‘Fitz Roy’ y este lunes por la mañana fue visitado por los veteranos sanjuaninos que desde el sábado están en Malvinas.

 

Lo que para los ingleses es un hito que quieren ocultar, para las milicias argentinas es un orgullo. Y los excombatientes de la provincia empezaron a recordar cómo fue aquel ataque tan dañino.


Uno de los que se puso al frente de las voces que trajeron aquellos días al presente fue Elio De la Fuente. “Resultó tan espectacular el ataque que no tuvieron respuestas. Para ellos que nosotros le hayamos ocasionado este daño fue casi una derrota”, explicó.
En tanto que Carlos Rubina agregó que “ni quieren mencionar cada vez que hablan de Malvinas lo que ocurrió en este lugar. A veces ni cuentan las bajas que tuvieron acá. Esto les dolió. Como eran galeses los barcos hundidos, ningunean lo que ocurrió”.


Los sanjuaninos se expresaron con orgullo sabiendo que, a la hora de medir la fuerza de uno y otro bando, el poder de fuego de Argentina era insignificante para lo que es el Reino Unido, una de las potencias armamentísticas más grandes desde casi dos siglos a esta parte.

 
En la costa, a unos 300 metros, sobre una elevación, están enterrados los cuerpos de los fallecidos. Además, en una colina, hay un monolito que explica lo que allí sucedió ya hace 36 años.