No sólo los presos sin condena pueden votar. También pueden ser candidatos a cualquier categoría electoral en Argentina. Para reforzar esto, la Constitución Nacional da jerarquía constitucional a la Convención Americana sobre derechos humanos. Esta última, dice que todos los ciudadanos deben gozar del derecho de votar y ser elegidos en elecciones periódicas. Un caso emblemático en la historia provincial es el de Federico Cantoni, quien fue electo gobernador mientras estaba en la cárcel, acusado de instigador del asesinato de Amable Jones en noviembre de 1921, según contó el historiador Edgardo Mendoza. Cantoni fue aclamado por los sectores humildes, y ganó por el 59,3% de los votos. Pudo asumir el 12 de mayo de 1923, gracias a que unas semanas antes había llegado al poder la nueva legislatura, cuya primera medida fue fijar una amplia amnistía para los implicados en el caso Jones.
