Si se concreta la llegada de Marcilio Roberval a Del Bono, Emison, quien lo hace jugando en San Martín, no será el único Roberval. La gente allegada al fútbol tendrá que acostumbrarse a llamarlo por su nombre y ya no por su apellido.

El “Negriño” como es más conocido, fue uno de los impulsores para que su hermano llegue a San Juan y también para que pueda jugar en el Bodeguero. Su amistad con Antuña hizo más fácil su llegada. Atrás quedaron las épocas de infancia en donde ambos jugaban juntos. Ayer, el mayor de los Roberval estuvo en la platea de Del Bono viendo el entrenamiento del equipo bodeguero. El delantero verdinegro dijo que de ahora en adelante seguirá el presente del Bodeguero.